El significado de los nombres que comienzan con Fla- y Silv-

 

Índice de las divisiones

Abstract

En este artículo, se propone mostrar un nexo etimológico entre los nombres Flavia y Silvia, y por ende, aquellos derivados de la misma raíz, tanto masculino como femenino. Específicamente, se presente el argumento que la raíz proto-indo-europea del grupo de nombres que representamos por Silvia o sólo Silv-, cualquiera que sea – es idéntica a aquella del grupo Flavia, o Flav-. A partir de las consideraciones de cualquier raíz hipotética, se aprovecha de los desacuerdos entre las autoridades para fortalecer el argumento. Al mismo tiempo – aunque sea un punto menor – se sugiere que la cantidad de raíces indo-europeas podría ser reducida. De esta forma, los nexos entre los dos grupos de nombres se ponen más prominentes aún. Como esto es un artículo en Internet, y con la intención de atraer al lector común, se dispensa con el rigor académico apropiado, lo que no debe impedir la evaluación justa de la evidencia presentado. Si las asociaciones de palabras, y las presunciones hechas son correctas, se puede concluir por lo presentado, que haya una repetición sorprendente de palabras asociadas con dos colores que se tocan al ser separados por una prisma – amarillo y verde. Para el lector que entienda inglés, se agrega ideas de oro y plata. Se ruega a los lectores disculpar algunos errores gramaticales, al no tener el autor a quien acudir para una revisión adecuada.
.

Introducción

Él que este escribe estaba en búsqueda del significado de los nombres desde de primera vez que oyó uno que fue ni de raíces latinas, ni anglosajón. Más tarde, se desarrolló un interés para la etimología de cualquier palabra de sonido extraño.

En esta página web, se presenta dos juegos de palabras, uno que comience con las letras Flav-, y la otra con Silv-. No es decir que caen en la categoría de palabras extrañas, sino que quedaron interesantes en un momento en el cual no fue hecho sus vínculos con el idioma latín.

El hecho de que podemos encontrar los orígenes básicos de Flav- y Silv- en latín le hace fácil de verificar la verdad de lo que se dice en el texto presente. De cualquier forma, se recomienda no prestar atención a una página del Internet que trata de explicar la personalidad de una persona nombrado Flavia o Silvio – será negar la información ofrecidas a través de los horóscopos de las personas así nombrados. ¡O vale una o la otra de las dos cosas – el horóscopo, o el análisis del personaje a través de su nombre! ¡Claro, no tiene valor ninguno de las dos! Hay motivos, no obstante, que alguien podría tener para no nombrar a sus hijos de cierta forma. En el mundo anglosajón, se trata mucho de evitar el uso de “Adolfo” desde que algún dictador deslustró este nombre, a juicio de casi todos. También, los padres podrían tener un interés en evitar posibles efectos psicológicos negativos por el uso de un nombre. Por ejemplo, algunos padres puedan tener buenas razones para llamar una hija Dolores, pero si no… Por suerte, la mayoría de los nombres de esta índole se encuentran en las Islas Británicas. [No pusimos un link por la calidad de la propaganda a la vista.]

Para aquellos lectores no interesados en los detalles técnicos, ofrecemos la posibilidad de ir directamente a la sección para Flavia o Silvia. Omitirán solamente la lectura de las explicaciones de nuestras conclusiones y divagaciones sin pruebas.

Consideramos insuficiente solamente comentar los orígenes latinos de Flav- y Silv-. Es un ejercicio estéril, ya hecho por otros. Por lo tanto, en aras de un esfuerzo de llegar a algo nuevo, se propone que haya un nexo entre los dos vocablos, el cual nuestras fuentes no indican. Aunque esta idea no fuera más que una fantasía, los argumentos que aquí se presentan se fundamentan en hechos. Y aunque muchos de los hilos de pensamientos del autor no se junten por más que coincidencias, a veces, a causa de que hay dos, tres, o más contradicciones sobre el origen de una palabra, descartar una nueva manera de considerarlo será un pecado de omisión. Nuestras fuentes no justifican sus conclusiones, – aquí sí. Así, aquellos más calificados podrían comentar la validez de los argumentos – o criticar nuestra traducción libre del artículo originalmente escrito en inglés, bajo el título, Etymology of Names Beginning with Flav- or Silv- (Sylv-). Hubo que omitir algunas observaciones que no tienen sentido para hispanoparlantes, y algunas veces, las oraciones encontradas aquí podrían ser mejor expresados. Faltan redactores.

Por supuesto, la mayoría de los lectores no se interesa en leer algo lleno de tecnicismos, y menos aún, se interesa en asociaciones no positivas que los nombres podrían tener. Por tal motivo, aunque ya se evaluó negativamente las páginas web que atribuyen características poco probables a las personas que poseían tal o cual nombre, aquí se derive los significados más halagadoras posibles, que se presenten a través de la historia y por asociación con palabras de sonido parecido. No obstante, al lector interesado en escapar lo negativo advertimos que no siempre es conveniente hacerlo, pero no por eso se debe considerar que sea un agravio en todos los casos. Que el nombre afectuosa para María de la Concepción no suena bien en algunos países es problema de la gente en los pagos que no lo admiten. Hay por lo menos un país en el mundo donde no se permite usar ninguna palabra que suena parecida a una que ya sea malsonante. Si él que este escribe recuerde bien, uno de ellos está en Asia. El autor Carl Sagan, en su libro, The Dragons of Eden, mencionó una palabra que no quiere decir más que “luchar” (fight) en idioma holandés, pero es uno de las peores palabras en los países en donde se habla el inglés. Si el mundo hispanoparlante tuviera el mismo tabú que el país asiático, no será posible tener hijos nombrados Facundo, ni abreviar la palabra universitaria, facultad.

Es de lamentar que un buen ejemplo de doble sentido sea entendible sólo en inglés. La raíz indo-europeo bhad-, que suena como el inglés para “malo”, es, de hecho, aquella palabra de la cual se forma “mejor”, better. Pero en el hablar de los guetos, bad podría significar “bueno”. Nice (lindo, amable), una vez quiso decir necio, y por las reglas enunciadas más abajo, se verá que es bastante, si no necesariamente, plausible.1

Si bien el autor no se puede permitir discutir la ley de Grimm y principios parecidos, él hace un esfuerzo para mostrar que se podría aplicar las definiciones aún por declarar valen igualmente para idiomas fuera del alcance de aquellos hablados en las comarcas indo-europeas. Se menciona, por breve que sea, el árabe, el chino, y hasta algo de los aborígenes de Australia, y con un poco más de atención, el hebreo. Hubiese sido deseable encontrar coincidencias parecidas en los idiomas indígenas de América, o de la África surecuatorial, pero los recursos para tales investigaciones no están disponibles.2

Se advierte que las raíces citadas no aparecen de igual forma en todas las fuentes. Por ejemplo, un texto citado podría usar gw-, otro, al cambio, escribe gu-, este utiliza la forma ghu-, aquella, ku-. No tratamos de homologar tales diferencias. Al considerar cuán difícil es entender variaciones de hablar de su propio idioma, seguramente podemos esperar diferencias de interpretación en el sonido aproximado de una palabra cuya pronunciación existió hace centenares, – si no miles de años. Basta con recordar la diferencia actual de la pronunciación de “c” y “z” entre España y las Américas.

Finalmente, el autor quisiera comentar, que por motivos de una computadora obsoleta, cuestiones de tiempo, y la calidad de la digitalización de algunas obras de texto electrónico utilizadas como referencia, habrá otras raíces a considerar. En aquel caso que la etimología sea falsa, todavía tendrá su utilidad – la persona que quisiera estudiar una lengua extranjera podría copiar la técnica aquí usado para crear mnemotecnia en aprender el vocabulario nuevo. No se debe tomar en serio estas creaciones salvo para su uso específico.

En el sentido de esta última observación, se puede considerar la teoría denigrada por los expertos, que se conoce como Edenics en inglés, de Aharon Dolgopolsky, que los idiomas europeos fueron derivados del hebreo. Menos estrafalario es la idea de un idioma llamado [proto-]nostrática.3 Verdadero o falso, las lecturas de tales obras será más fructíferas que la atención que se presta a deportes, moda, o el horóscopo.

.

Definiciones

Comenzamos con las definiciones de los términos a usar.

Utilizamos la palabra tal como explotado en la matemática, no de los estudios lingüísticos, ya que se puede comparar como los conceptos básicos de la geometría, donde el punto, la línea, y el círculo es algo fundamental. Para que el lector común pueda mejor seguir los argumentos aquí presentados, mantenemos todo lo más sencillo posible. No obstante, las definiciones se basan en hechos. Podríamos llamarlos postulados, – una palabra más correcta, – o reglas, – por ser como se tiene que ser aplicadas en los argumentos a esgrimir. Hemos simplificado la presentación de nuestro artículo en inglés al juntar las definiciones enumeradas con su versión mnemónica.

Definiciones y su versiones mnemotecnicas . Importante: Los idiomas mencionadas en el texto siguiente para las sustituciones de letras son meramente indicativos de tal remplazo en algún caso concreto. Muchas veces es una posibilidad entre varias. La elección seleccionada es aquella que mejor se ajuste al argumento global. También puede existir el caso de que no sea posible, especialmente para otros lenguajes.

La 1ª definición, o “A”. “*”: El asterisco representa la presencia o ausencia de un vocal o diptongo. Si está presente, la pronunciación será clara, rápida, o aún ausente. Consideramos que cualquier vocal o diptongo podría ser el equivalente de cualquier otro para los efectos de una sustitución. En el diccionario American Heritage Dictionary [1981], que a partir de ahora se señalará sencillamente por AH, los vocales originales fueron “e” y “o”. Al representar vocales, y ya que el primero es “A”, se podría recordar la definición por esta letra inicial.

La 2ª definición, o “B”. La “B”, extraída de una raíz “bh”, se puede representar por una letra en idioma ruso que se pronuncia como la uve del idioma inglés. Algunos textos hebreos muestran la letra beth como “bh” si tiene la pronunciación descrita o aspirada, pero si es plosivo, los rusos la escriben “Б”, y los textos hebreos para angloparlantes escriben “b”.

Una “B” que se encuentra en la posición final en alemán, ruso, y turco se pronuncia como la letra “P”. Mientras tanto, una “V” en el mismo lugar se pronuncia como la “F”, por la influencia de palabras originalmente con un sonido como “bh”, que en el griego se convirtieron a “ph”. Este 2ª definición se puede recordar por la letra “B”, la segunda letra, que, al tachar lo necesario, primero tiene el aspecto de la letra “P”, y después “F”, descritos arriba. Aquellas personas que pronuncien la “B” y la “V” de la misma forma no van a tener problemas en recordar que hay que incluir la uve entre las letras válidas para intercambios de estas. Pero, para evitar cualquier confusión con el caso extraño en el párrafo siguiente, mejor será llamar este caso “Bh”.

Puede ser difícil entender como las palabras bélico y duelo tengan parentesco. Es que la du, originalmente dw se convirtió en b. Preferimos más bien creer que fue el error de un copista, y no un proceso de pronunciación, pero los expertos no van a admitir un tal idea. Igualmente, por ser la “b” como en imagen en el espejo de “d”, llamaremos la posibilidad de tal conversión: B(d)

La 3ª definición, o Definición “C”, por ser la 3ª letra del alfabeto.. La “C”, sabemos, tiene dos pronunciaciones diferentes. Para ilustrar, vamos a usar las palabras “can” y “circo”. “Can”, entendido como un perro común, se dice chien en francés; en revés, kirk (iglesia, o “círculo de creyentes; una asamblea de creyentes”) representan dos grupos de idiomas indo-europeos, los satem y los centum (“kentum” es la pronunciación correcta, y esta pronunciación será obligatoria para no confundir los dos grupos). Por lo tanto, para simplificar, los centum tienen una pronunciación áspera, gutural; y los satem, sibilante. Nuestro perro en francés, chien es otra versión de un sonido satem, mientras que en alemán, este perro o can se llama Hund, y la “h” pertenece al grupo centum. [La terminación “d” es un vestigio perteneciente al proto-indo-europeo que desapareció en can y chien.]

Es de notar que hasta la combinación de letras “ch” tiene dos sonidos diferentes en inglés, tomamos como ejemplos Chinese (chino) choir (coro). Se ve que el primero es satem, la segunda centum. Podemos decir que el uso de estos dos términos no es totalmente justo, es demasiado eurocéntrico, porque lo descrito arriba se nota en idiomas tan dispares como el chino, idiomas indígenos de América del Norte, y el árabe. Por falta de un nombre oficial para éstos, lo llamaremos el fenómeno simul-satem-centum. Está la versión de pronunciación dialectal (y corrupta del nombre de la ciudad capital de China, Pekín, y su versión en chino normal, Beijing, – que el mismo tiempo se ajusta a nuestra definición B; y la palabra para “república” en árabe se pronuncia más o menos como yumhuri-i-ah (con la “y” pronunciada como la “j” en francés o inglés, o la “y” rioplatense), pero en algunos dialectos se escucha la versión gumhuri-i-ah. Hemos encontrado que los indios hurones, wyandot, o wendat, en un esfuerzo de pronunciar el nombre francesa “Jean”, dijeron “Echon”, [también escrito en forma más germánica, “Eschon”], pero la pronunciación preferida es “Ekon”4.

A veces, la “H” es una sustitución válida para la “K”. Al no tener tal sonido en su hablar oficial, los rusos, para la “H”, sustituyen esta letra con su versión de “G” ( Г). Para los ucranianos, eso sí se pronuncia como “H”, su “G” se escribe Ґ.

En conclusión, cuando parece apropiado, sustituciones de consonantes sibilantes (grupo tipo satem) con los de sonidos guturales (o casi) del grupo centem caen dentro de aquellas letras representadas con la definición C.

La 4ª definición también se puede recordar por la 4ª letra del alfabeto, al no contar la che. La “D” tiene, cuando aparezca en posición final en alemán, ruso, y turco (como ejemplos) el sonido de la letra “T”. Para los angloparlantes, la “D” a veces se describe como un sonido parecido al aquel del “th” en una palabra como “then” [entonces]. Se puede comparar con las dos formas de la letra hebrea “daleth”. La fuerte aspiración de la “T” en alemán originalmente fue escrito en las palabras como “th”, hasta que una reforma ortográfica por el gobierno prusiano decidió que la “H” estuve redundante. No obstante, el emperador Guillermo insistió que no toquen el trono, según el chiste, y por esta razón, los alemanes siguen escribiendo “Thron”. Hasta los ingleses siguen escribiendo Thomas y Theresa, aunque la “H” no se pronuncia. Se puede comparar con la letra taf [ת] aspirada del hebreo.

Por lo tanto la definición “D” abarca las posibilidades adiciones de T, Th, y por razones que se explican más adelante, a veces las letras R y L.

La 5ª definición, o “F” . Si bien debe ser “E”, ésta no se presta a ninguna regla mnemotécnica inmediata. Podemos en nuestra imaginación “borrar” la pata interior, y quedamos con la “F”, y si sabemos hablar inglés, entonces recordamos que el número 5 es “Five”.

La letra “F” presenta algunas complicaciones. No se encuentra en el diccionario AH como una raíz indo-europea. Hemos mencionado esta letra en la definición B, pero hay que considerar otra posibilidad – a veces, la F reemplace la letra H, especialmente en lenguajes de la península Ibérica, donde se encuentran pares de palabras tales como “harina” y “farina”, “hierro” y “fierro”; “haz” y “faz”, y “formosa” y “hermosa”. Más tarde, sugerimos una relación con la letra “S”, que es lógico, si la “F” remplace en centum “H”.

La “G”: Esta letra de sonido gutural pertenece a la definición “C”, pero hemos decidido a colocarlo en su posición natural, ya que la “F” es la anterior en la serie, y la “H” la siguiente. Comparemos la palabra “gato” con su versión inglesa, “cat”, o “Katz en alemán. La “G” final del ruso y alemán también se pronuncian como la “K”, o sea, como la “C” en su version gutural, – lo que es prueba adicional de la aplicabilidad de la definición “C”.

La “H” En el diccionario AH no se muestra que existió esta letra en el proto-indo-europeo. Aplicamos o la definición “C” o “F”. En el griego, originalmente fue un sonido aspirado, y estudiantes del idioma francés tienen que concentrar en diferenciar entre las versiones aspiradas y silenciosas.

La “J”, en alemán e inglés, es una deformación de la letra latina “I”. En alemán, se pronuncia como la “Y” inglesa, o española europea. Ésta, algunas personas llaman I-griega, (Üpsilon en alemán, casi igual que su nombre en el país de Homero). Al mismo tiempo, en partes de América hispanoparlante, la ye tiene un sonido similar a aquel de la “J” inglesa, y aún más, a aquella de la versión francesa, fenómeno que se repite en una combinación “ge”, como en “gentle” en inglés, “gentil” en francés. Mientras tanto, el sonido de la “J” española se puede comparar con la “H” aspirada de los ingleses y alemanes, y en algunas versiones del español, es bastante parecido. Ahí tenemos “gentil” con el sonido que tiende a aquella de la “H”, indicada en el alfabeto de la IPA [Asociación Fonética Internacional] con el símbolo “x”. Todo esta discusión es para indicar como una letra puede terminar con un sonido vocal en un idioma, p. ej., ingles para “amarillo”, yellow, sibilante en italiano giallo, y gutural en alemán gelb. Así, esta definición propone el intercambio entre las letras “G”, “H”, “J”, y “Y”, y cualquier otra letra ya discutida para todas menos la ye.

La 6ª definición, o “LR”. Aquí, damos como ejemplo de uno de los cuatro puntos cardinales, cuyo nombre se encuentra en “Sudamérica” y “Suramérica”, y en Rio Grande do Sul. La versión original termino con “D”, por haber sido una palabra germánica, hoy en día Süd, de la cual la versión inglesa, south. Por lo tanto, existen posibilidades de convertir entre la “D”, “TH” (pero véase arriba), “L” y “R”. La mayoría de nosotros ya conocemos la dificultad que algunas personas de Asia tiene con el par de letras “L” y “R”. También hay gente de la clase alta en el Reino Unido que pronuncia en algunos casos la “R” como un “D”, el ejemplo que hemos visto es veddy por very.

Proponemos recordar la definición 6 con su sonido de “S”, la primera y última letra del número, o de la palabra “sur” en nuestro ejemplo, o por el hecho que la letra “R” está separada por la “L” por 6 posiciones, y entonces también, – no sólo por “sul” y “sur”, denominemos esto la definición “LR”.

La 7ª definición. Aquí hablamos de las letras “N” y “M”. La “N” a menudo funciona como un infijo, a otras veces como una terminación (como la “M”. Las dos son sonidos nasales.

Por lo dicho, cualquier manifestación de un vocal podría convertirse en la combinación “*n* o en algunos casos, “*m*, o, puede pasar en revés, que el sonido nasal termina como un vocal. Ejemplos, ambos de la misma raíz, son “planta” y “plaza”. La palabra inglesa seven viene del latín septum, del cual se derive la palabra “setiembre”, originalmente el 7° mes. En algunas regiones, la “n” final tiene, por efecto de cerrar la boca al pronunciarla, un sonido parecido a la “M”. Los dos ejemplos que acabamos de dar reforzaran la conexión entre las dos letras. Para recordar la definición 7, podemos recordar la letra “M”, y si escribimos sus componentes algo apartado, tenemos IVI, y si cambiemos el orden de estas, tenemos VII, la forma del número romano 7.

La 8ª definición, o “S”. Una “S” o “ss” final se ve convertido a la “T”, o “st” en Alemania cerca de Holanda, o en la Inglaterra, p. ej., Fuss, foot, [pie]; Hass, hate [odio]; y Nuss, nut [nuez – este serie de 3 palabras viene de la misma raíz – nux en latín.] Por lo tanto, podemos pensar que el nombre “Marta” podría tener un sonido sibilante en lugar de la “T”, si aplicamos la definición “D” (4). En efecto, la palabra “marcial” es de la misma raíz, y viene del dios de la guerra, Marte, o Mars en latín o inglés. La versión centum, al aplicar la definición “C” (3), nos da el nombre “Marcos”. Pero en seguida, veremos que la palabra Marta no corresponde a este grupo.

Estrictamente, todo lo dicho arriba, al aplicar nuestras definiciones de idiomas indoeuropeas debe ser considerado una mera coincidencia, ya que la palabra “Marta” viene de arameo. No obstante, su posterior incorporación al griego, y después al latín, permite las operaciones aquí detalladas, y no hay que olvidarse, como hemos detallado en la definición C para la “Ch” que nuestras reglas pueden funcionar para idiomas más allá de las regiones circunscritas por las fronteras de nuestra propia familia de lenguajes.

La misma palabra nos aporta la oportunidad de presentar una característica de unas palabras rusas, donde la “T”, en su manifestación “Th”, – “Martha” en por lo menos dos idiomas germánicos, pero más correctamente a cause de la letra theta griega, – se convierte en “F”.

Anecdóticamente, agreguemos otro fenómeno: un profesor de geografía nuestro, en Canadá, de ancestros alemanes en la Yugoeslavia de Josip Tito, convirtió de “Th” en algunos casos según definición “D” (4), y en otros casos, según la “F” (5). Las palabras ingleses, the earth él pronunció algo como “da irf” (la tierra). Ésta muestra claramente su doble ascendencia europea. Hasta él que este escribe fue mofado en el tercer grado, por una maestra por pronunciar las palabras ingleses para los dos padres como “madder” y “fadder” en lugar de mother y father. ¿Qué hubiese dicho del profesor de geografía?

A pesar de las reglas que traten de imponer un trato no discriminatorio, siempre habrá individuos que se burlaren de aquellos con acentos extranjeros, pero en muchos casos, los perfeccionistas entre estas víctimas sabrán sacar provecho.

En esta definición hemos hablado también de dos que hemos dado antes, 3 y 4, o C y D. La inclusión en el aparte actual se hice para dar más claridad en algunos casos.

La 9ª definición, o “W”, o el árabe “و” . La “W” es tan importante para el indo-europeo, que a pesar de compartir características con la “V” (por lo cual debe ser definición B), y su pronunciación alemana “Fau” (también definición B), asimismo tiene un componente vocálico, aludido por su nombre en inglés, que traducimos como “Doble – U”, a causa de la simplificación de la letra por los romanos para la letra “U”, escribiéndola “V”, entonces “Doble-U”, “UU” = “VV”, – la apariencia de la “W”. No sólo tiene este nombre engañoso, ya que será imposible encontrar una palabra en la mayoría de los lenguajes europeos con dos “U” juntos (hay en finlandés), pero al ser pronunciada, es el nombre española que es deficiente en describir su función correctamente, si consideramos que en algunos lugares, wiskey es güisky, un emparedado en un sanguiche, o peor, un sanguche. Por supuesto, la uve doble no pertenece al alfabeto español.

Es parecido al sonido inglés en la palabra francesa para “sí”, oui. La forma de la letra nos recuerde de sus orígenes en el Medio Oriente, donde, según los libros para el árabe o el hebreo, hemos visto nombres como waw, vav, o vau; y su transliteración común es “O”, con pronunciación como en español, o en portugués. Se puede entender hasta las interjecciones “O!”, o el inglés “Wow!”, con su transliteración inconveniente de “Guaau!”, ya que aquella forma parece, con su forma W*” al nombre árabe.

La 10ª definición, metátesis o la regla conmutativa.. Por algo que se denomina metátesis, cualquier combinación que se representa: *c1*c2*c3*[–], donde la “C” es un consonante cualquiera, podría tener un cambio de lugar con otro. No se debe aprovechar de esta posibilidad a la ligera, – o habrá que creer que “otro” as de la misma familia etimológica que “roto”, o “ligera” parte de la conjugación del verbo “religar”. Vale únicamente con pruebas o dudas con evidencia razonable. Vamos a valer del procedimiento para apoyar nuestras ideas sobre el origen de la palabra “Sílvia”.

 

 

6 Names

Flavia and Silvia, Flavius and Silvio, etc., Names Associated as Outlined in the Accompanying Article

Español: algunos nombres de que se trata en este artículo, y los colores asociados.

 

.

La justificación del uso de etimologías no ortodoxas

Originalmente, él que éste escribe quiso respetar las etimologías menos discutidas al máximo permitido por las circunstancias. No obstante, hubo asociaciones de palabras tan adaptables, que no hacerlas caso hubiese sido un acto de omisión. No obstante, se reconoció la necesidad de evitar que se haga algo ridículo, como aplicar mal el concepto de metátesis, y caer en la trampa de presentar una idea estrafalaria. Para evitar ataques por unos conceptos aquí presentados, se justifica los desvíos de los senderos ortodoxos por las dos razones siguientes:

  • El lector promedio tendrá una puerta de entrada al mundo de la etimología sin un exceso de material técnico. Hasta en el caso de que una analogía sea falsa, al ver lo que se hice aquí, se podría sugerirse la idea que el procedimiento tendrá utilidad en la adquisición de vocabulario en los estudios de un idioma extranjero.
  • Hay demasiados raíces indo-europeas. En una muy incompleto base de datos de las mismas, – de sólo 158, hasta bhoso sacado del AT, hay 7 palabras que quieren decir “brillar”, e ignoramos otros sinónimos. Completo, la base de datos tendrá más de mil palabras, que, en nuestra opinión, excede la cantidad de palabras raíces, si no el vocabulario, de un pueblo primitivo, y hasta excede el vocabulario hablado de muchas personas en el mundo moderno. Un blog dice que hay que saber 300 palabras, muchos años atrás, en una revista argentina llamada SOMOS, leímos que la persona típica de este país usa 600 palabras – si un extranjero hubiese hecho tal declaración, esta TIME de la época militar le hubiese refutado. Pero podemos dar un ejemplo más sólido aún – todo el idioma chino se base en 300 radicales. Al ser diagramas, y no fonemas, son indiscutiblemente las raíces del idioma. Seguro que nuestros idiomas no pueden pretender a más. Discutible en un grado aún mayor, es la idea de que el idioma hebreo (y por extensión, otros semíticos) hay que ser entendido por los dibujos que más tarde formaron las letras. Por ejemplo, alfa, o hebreo alef fue representado por un dibujo de la cabeza de un buey. El autor de un diccionario de raíces hebreas dice que no se puede entender la[s palabras de la] Biblia sin entender como cada palabra es un conjunto de estos viejos dibujos. Si es verdad, es parecido al chino, con la dificultad – si lo es – que todo el idioma se reduce a las 22 letras de su alfabeto.2 La sociedad china ya tan altamente desarrollada base su idioma en alrededor de 300 radicales. Como pictografías, y no fonemas, so indubitablemente las raíces del idioma. Nos parece que el indo-europeo no debe pretender a más, salvo si quisiera ser reo de una especie arrogancia intelectual. (Por el momento, lo dejamos a los lectores la tarea de encontrar cualquier forma de escapar de esta acusación.)

.

Significado del grupo de nombres que incluye Flavia y Flavio

El grupo “Flavia” de nombres incluye Flaviana, Flavienne, y las versiones masculinas Flavio, Flavian, Flavien, y Flavius

Es una de estas palabras que verdaderamente agrade a aquel que este escribe. Tan pronto como conoció a una Flavia, investigó el significado – cosa fácil que hacer, ya que él fue cliente del cibercafé donde ella trabajaba.

Significa rubio, y a veces, amarillo. La Flavia conocida por el autor era de pelo negro, pero como se puede pensar, los padres no siempre investigan el significado de los nombres que ellos elijan. Obviamente, un nombre es aptísimo cuando se cumplen dos requisitos: agrada, y va a ser descriptivamente correcto – si no en el presente, en algún momento del futuro.

Un diccionario latino – ingles, The New College Latin & English Dictionary por John C. Traupman, nos da unas ideas adicionales: amarillo rojizo, y dorado. Vemos que estas traducciones no apartan mucho de rubio o un color sencillamente amarillo puro. También se ve que estas palabras pueden ser descriptivas del sol, si no al alba u ocaso, durante las otras horas del día. Además, si aceptamos que las traducciones de Traupman son válidas en describir el color del ámbar, posiblemente hemos encontrado otra posibilidad de una raíz. [Vea más abajo.]

Un variante del nombre se encuentra en la historia de Roma: la dinastía Flavia incluyó Vespasiano, Tito, y Domiciano. En este sentido, podemos alegar que, hasta hoy en día, Flavia es un nombre que sugiere la idea de majestad.

Podemos aplicar nuestra definición B a la explicación del AH, en el cual el nombre se deriva de la raíz bhel-1 [no es una nota al pie]. Seleccionamos sus definiciones y derivaciones más interesantes – brillar, blanco brillante, y otros colores brillantes. Es sorprendente ver que incluye las ideas de azul, negro, resplandecer con el color rojo, sonrojarse, flamenco. Hemos hecho un diagrama para ilustrar estos colores (más abajo [queda por agregar])

Estas palabras de colores sugieren una relación con la palabra proto-indo-europeo pol-uo, de la cual conseguimos las palabras ingleses blue, blond (azul, rubio), f. pláva, n. plávo; esloveno plàv ‘azul, pálido, rubio en serbocroata; y blanco o amarillo normal o pálido en uno o más idiomas baltoeslavos.

Según una nota en la fuente usada para el párrafo anterior, [Etymological Dictionary of the Slavic Inherited Lexicon, [Rick Dirksen, (Leiden: Brill, 2008)], el cual se va a llamar EDSIL en las referencias futuras.] la palabra sánscrita una vez considerada la raíz de aquellas mencionadas arriba, bradhná, de hecho, no lo es, a pesar de compartir con bhel significados tales como rojo [pálido], rubicundo, amarillento, y blanco amarillento. Supuestamente, la palabra pálido es un cognado. Sea como fuere, Wasserzieher mencione, junto con la palabra alemana blond, dice que la palabra sánscrita podría ser la raíz, y que su significado es rojizo. Un libro de referencia algo más antigua, Dictionnaire, para blond, navega aguas más tranquilas, al decir simplemente que su origen es incierto, mientras para pálido, da la raíz como pel-6 (en AH, es pel-2. (La numeración es arbitraria, y la damos únicamente como ayuda para cualquier persona que quisiera verificar los datos aquí presentados). Un derivado que no se ajusta a nuestras definiciones es la palabra francesa “fauve”, definida como un amarillo con algo de rojo.

Hemos sugerido, en la parte inicial de este artículo, que el indoeuropeo tuviera una cantidad excesiva de raíces. Si esta tesis es válida, podemos postular, como raíz posible, que nos presenta con casi los nombres de colores exactamente iguales que aquellos que se definen por el significado de “Flavia”. La raíz será *poig-1, o peig-1, (también presentada como peik). Dichas palabras nos dan, en un cognado del sánscrito, adjetivos compuestos: marrón rojizo, amarillo rojizo y amarillo verdoso. Podemos visualizar estos tres como la luz del sol naciente a través de una nube tóxica, el mismo sol sin la nube, y finalmente, el sol del día visto a través de una cortina de hojas.

La primera de estas raíces es del EDSIL .

Si recordamos que el color naranja o amarillo rojizo tiene su lugar entre amarillo y rojo en en el espectro visible, podemos pensar de ámbar, sustancia definida (en inglés) en el Webster Collegiate Dictionary, como, en promedio, un color amarillo anaranjado oscuro. Podemos hablar en forma redundante, y por lo que ya fue dicho, llamarlo un color ¡amarillo amarillento rojizo oscuro! Hablaremos más sobre el ámbar después.

El problema ahora es mostrar que peig- estará emparentado con bhel-. Primero hace falta eliminar la terminación inconveniente “g” de aquella. La explicación se encuentra en las def. 5 y 6, cuando hablamos de la “J”. La transformación “p” a “bh” se encuentra donde está la def. 2. Al aplicar la def. 2 y 10, derivamos la palabra inglesa file en su sentido de la herramienta, la lima. Es un buen momento de mostrar que fácil es llegar a una conclusión falso sobre las cosas, porque si nos equivocamos con el tipo de lima, y agregamos en sufijo aumentativo, tenemos un limón, una cosa ¡amarilla! Pero sabemos que el instrumento no nos proporciona ideas de colores, sino aquellos que tienen que ver con la decoración. Un derivado latino significa bordar, tatuar, y representar por imágenes. Nos sorprendemos que file no da un nexo con la palabra filigrana, y que, por definición, comparte con el idea de bordar el concepto de trabajos ornamentales, y agrega, en su sentido primario, el oro y la plata. El color oro, ya hemos dicho, es un significado de la palabra Flavia, mientras plata, a través de su raíz inglesa, silver, quiere decir blanco brillante. Y tenemos todo una coincidencia, en que la palabra filigrana también tiene en su raíz la idea de fila. Pero, ¿por qué se debe maravillarse ante tal casualidad? La palabra filigrana tuvo su nacimiento por una palabra de significado “hilo” [f < h!, 5a def.] – algo que se usa para bordar, y es una palabra que se encuentra con la raíz peig-1.

Ahora mostramos como juntamos las palabras que comienzan con pei . [Aquellas personas solamente interesadas en los atributos positivos de la palabra Flavia deben recordar de no prestar atención a cualquier sentido negativo de lo que se expondrá. Son palabras que existieron, de alguna forma, en tiempos anteriores al nombre, pero ayudarán a explicar asociaciones entre los colores.]

Por sí solo, esta raíz de tres letras significa lastimar, herir, o doler; e incluye derivados tales como la palabra inglesa fiend [demonio], y posiblemente, según el AT, “pasión”. Tanto el demonio y pasión sugieren el color rojo, que se podría igualmente vislumbrar después de algunas heridas.  June 23, 2018 Peig-1 quiere decir cortar por una incisión – hecho sin anestésico, duele. Peig-2 tiene significados malvado y hostil, y aporta un derivado en inglés foe [enemigo], alguien que nos lastimare, y por lo tanto, hemos establecido un nexo con pei. Cambiemos la p a bh, vemos la raíz bhei, de la cual tenemos la palabra inglesa bee, abeja, y una palabra protoindoeuropea con el significado “golpear”. [Según Wikcionario y Wiktionary, respectivamente, abeja y su versión inglesa tienen la misma raíz, si bien hay dudas sobre aquella en español.] Tanto la abeja, como el golpe, se pueden asociar con la idea de dolor. Convertimos la “i” de bhei a un ele, por una definición no dada arriba, justificado por la relación entre la palabra española flor como fiore en italiano, plus > più, y planicie > pianura, y blanco, bianco. Con la última palabra de esta lista, hemos regresado a nuestra raíz bhel1, de la cual se formó, en anglosajón, blencan, o sea, engañar. Ésta se puede comparar con ficol, traicionero, de peig-2.

La filigrana requiere que se tuerza los materiales utilizadas, mientras que el engaño tuerce el significado de las palabras.

Así hemos dado unas idas y venidas entre varias raíces, y encontramos por medio de las transformaciones de las letras, y finalmente, por el concepto de retorcer, un conjunto de palabras del raíz pei.

También podemos considerar la palabra “blanco”, como color, y una meta, – un objeto a recibir, en el mejor de los casos, un golpe acertada; o, por extensión, cualquier tipo de gol. La palabra inglesa es target, oriunda del francés, y reflejada en la palabra española, “tarjeta” – y casi siempre, ¡es blanco! Este autor prefiere creer que la palabra es de origen semítica, parecida a aquella en idioma árabe, que tiene, entre sus significados verbales y sustantivos, “tirar hojas”, “hojas”, y “papel” Aunque el blanco al cual se tirase las hojas puede quedarse misteriosa, si imaginemos que la hoja fuese el blanco, hemos encerrado el círculo de este grupo de palabras que son: el color blanco, y las metas del mismo color. Habrá que recordar que para los arqueros, uno de los blancos fue, en el pasado, un pequeño corte en la corteza del tronco de un árbol, tal como se muestra la madera blanca, – el blanco.

Creemos que no es posible seguir el desarrollo de un idioma de la misma manera que se trata de estudiar la adquisición de un idioma por un recién nacido. Habrá que entender a través de la imaginación, de qué forma los gruñidos de los primeros humanos llegaron a formar un vocabulario apto para la comunicación con otros, especialmente con tribus remotas. Por ejemplo, si tomamos los vocales originales “e” y “o”, y unos sonidos plosivos tales como “bh” y “gh”, con sólo estos cuatro sonidos, y quizás algo de nasalización, con el manipuleo de las posiciones de estos cuatro, existe la posibilidad de un lenguaje con más sonidos necesario para un pueblo primitivo. Si elegimos las 7 letras más usadas, sin homónimos, logramos 5040 palabras. Algo parecido ocurre con el idioma de la gente indígena de Hawái, que tiene menos letras que cualquier otro.

Para aquellos que no se asusten por un poco de química o física, aquí hemos presentados todos los colores de una llama, sea ésta derivado de carbón (negro), gas natural (azul, rojo), y oxiacetelino – que es capaz de calentar el hierro al blanco. No se debe considerar el color del carbón en sentido negativo – ya que el carbón puro, concentrado, se transforma en la más preciada de las joyas – el brillante (blanco) diamante. (No solo pasa con carbón que existen dos colores del mismo, blanco es cognado del inglés para negro, black.)

El hecho que una sola palabra puede significar varios colores no debe sorprendernos. Una vez hemos visto un texto para el idioma árabe, que dijo que hay una palabra en aquel idioma que se podría traducir para seis diferentes, – no obstante, ¡este pequeña dificultad no debe servir para desanimarnos! No hemos podido encontrar el texto dentro de un tiempo razonable, para hay una palabra en chino, qīng que nos ofrece 3 traducciones, azul, verde, y negro. ¡Es todo un problema si con esta palabra, se define el color de un auto en el cual unos ladrones se fugaron! ¡Sin mencionar ni siquiera equivocaciones a causa de iluminación no adecuada!

Ahora bien, si consideremos raíces semíticas posibles, está la palabra ámbar, la que ya hemos mencionado, y que hemos visto en un diccionario de Ali Nourai, (An Etymological Dictionary of Persian, English, and other Indo-European Languages). No nos quedamos muy convencidos, – no sabemos cómo se llegó a esta conclusión, pero ¿por qué no considerar la posibilidad? Conforme a la manera de escribir el árabe y el hebreo en los diccionarios, Nourai presenta las 3 letras A.N.B., un derivado, según su obra, de la raíz An4, donde él coloca “anbar”, o sea, la sustancia de la cual hablamos, del color amarillo-rojo-amarillo. Si me permiten una pequeña digresión, lo que no logra convencernos es que el prefijo “an” se asocia con un otro, “ne 1”, Sea este como fuera, si tomamos la parte de “anbar” que es “bar”, la modificamos a “b*r”, y después a “bhr*”, después a “bhl* o “bh*l, tenemos una coincidencia con la raíz bhel-,1 de la cual hemos hablado más arriba, y consideramos otro vez más abajo.

Otra raíz que nos da una pista en la dirección requerida en Nourai es embhi, (p. 123) que podría significar o miel, o la abeja melífera. Nos preguntamos por qué esta raíz no está relacionada con la ya citada “n.b.r”, de ámbar, no sólo a causa de ser parecida con su letra nasal más el sufijo “b”, pero también por la similitud de los colores de las sustancias mencionadas para cada caso. (“Abeja” ya fue mencionada en otro contexto, más arriba, al considerar la raíz bhei.) También podemos mencionar que entre las bandas negras del insecto, hay ellas de color ámbar.

Nos parece un poco más razonable que n.b.r., la raíz árabe para el color amarillo, la cual es s.f.r, asfar, del cual tenemos la palabra azafrán, si no por etimología, por su color, (Lo mismo se puede decir de azufre, pero un derivado correcto será azófar) Apliquemos la regla 10, o sea, una conmutación, y convertimos *sf*r(*) a la combinación s*f*r(*). Este tipo de transformación es muy común en árabe, y ayuda distinguir entre los adjetivos masculinos y femeninos. Por aplicación de la regla 6, tenemos s*f*l, que no rinde resultados con la “s” requerida (ص), pero funciona para nuestros idiomas europeas. Otra vez apliquemos la regla de conmutación, tenemos s*l*f, y por definición 2, conseguimos lo que podría ser “Silv-”. Lograda ésta, hemos retenido la idea del color amarillo o rubio. Sea o no esta derivación del árabe válida, más abajo damos un argumento más probable para justificar que Silv- debe estar vinculado con Fla-. Hacerlo a través del párrafo que ya concluimos, utilizando la raíz de azafrán, a pesar de los argumentos presentados, nos parece un poco arriesgado.

Las personas con nombres que comienzan con las letras Silv- podrían bien diseñar como timbre, una versión con una llama, incorporando en él, si así deseado, los colores rojo, azul, y blanco, además del muy necesario amarillo. [Siga leyendo sobre el grupo “Silvia” en el párrafo siguiente, o continúe con la información menos técnica..]
.

Significado del grupo de nombres que incluye Silvia y Silvio

Este grupo incluye “Sylvia”, “Sylvie”, “Silvana”, “Silvio”, y “Sylvester”.

Podemos imaginar, – y será la verdad, – que estos nombres se relacionan con palabras como sílvatico, selva, y silvestre. La palabra más apta es selva, en su sentido de bosque. Este corresponde con las traducciones que nos transmite Traupman (op. cit.) de silva, que además de las dos palabras inglesas que son las traducciones de bosque, nos ofrece follaje – que, en buen sentido, (ver más abajo) no ofrece el idea de un timbre personal de hojas ornamentales y flores.

“Sylvano” fue el dios romano de los bosques. Una palabra relaciona es sílfide, una mujer o delgada y graciosa, y silfo. La primera de estas dos, según el AH, probablemente fue la creación de Paracelso, [1493-1541] a través del proceso de juntar las palabras latinas sylvestris nympha. En su sentido más literal, entonces, un nombre de este grupo será apto para leñadores, guardabosques, o gente que sencillamente le gusta vivir en un ambiente bien arbolado. Podría aplicarse si se contempla tener una hija con la belleza de una sílfide. No excluimos, no obstante, el uso de tal nombre por el gusto de su sonido melodioso, o por un ancestro famoso con igual nombre. Por supuesta, estos últimos razonamientos se puede aplicar a cualquier nombre, sin exceptuar el grupo “Fla-”.

El diccionario AH no da ningún raíz proto-indo-europeo para la palabra, – solo remonta su orígenes al latín. Lo mismo vale para nuestro Dictionnaire des racines des langues européennes (Larousse, 1948), – otra vez, sólo ofrece la raíz latina silva, con casi nada de información adicional. [Siga leyendo con el resto de la información menos técnico.]
.

Los nexos aparentes entre los raíces Flav- y Silv-

Como la genealogía ayuda la comprensión de las relaciones válidas entre las palabras

Esta sección, como hemos mencionado al principio, se base sobre hechos, pero podría carecer de justificaciones cronológicas o geográficas, más bien quedan entre el dominio de lo probable.

Como hemos enfatizado en un artículo sobre el nombre Vanesa, usualmente no prestamos atención a los vocales en los análisis de las palabras. Como en las matemáticas avanzadas, un conjunto de 2 cosas nos da conjuntos con algo, todo, o nada – como en la definición 1. Esto nos da Fl*v** y S*lv**, pero, siendo que dos vocales pueden terminar por ser uno solo, existen las posibilidades, por una parte, de F*l*v*, F*lv*, Fl*v* and Fl*v , y por otra parte, S*l*v*, S*lv*, Sl*v* y Sl*. No todas las palabras que se podría derivar de esta forma serán útiles, tales como las palabras inglesas, Slav o slave, la primera siendo eslavo en español, la segunda, esclavo. El español, por mala deducción, tendrá “salvo”, que es falso. Veremos un patrono compartido, –*l*v*, con o sin un vocal en la posición indicado por el asterisco. Entonces, si es posible, debemos mostrar un vínculo entre las letras “F” y “S”, que hemos simbolizado con un guión. Si nada nos ocurre, investigaremos otros cambios de letras. No hemos dado nada sobre este tema en nuestras definiciones, salvo una pequeña mención en la última parte de la quinta definición.

Flavia sonrojiente

Para nuestros propósitos, miramos una palabra encontrada hace muchos años atrás. Es el color que se puede asociar con la palabra Flavia, – rojo.

Sea el guión cualquier consonante, sin pensar demasiado, puedo enumerar las siguientes palabras con una raíz posible de “r*–”, además de rojo, y con inclusión de palabras extranjeras; rubio, rosa, rubéola, ruso, rubí; los nombres Rufus y Rossi, las palabras de origen francés, rouge y roux, la palabra inglesa para herrumbre, rust, y la palabra alemana para hollín. Ruß.6 El diccionario AH ofrece palabras adicionales y no comunes, de la raíz reudh-, y si bien excluye Rossi y Rusia, (aunque da el latín russus como rojo, el color, según una clase de historia rusa a la cual el que este escribe, asistí hace muchos años, fue el color de algún modo asociado con la raza eslava, como descendientes de los vikingos, [compare ¡Erik el Rojo!]. El Diccionario de la lengua española nos muestra “rubeus” como la raíz de “rubio”, y lo define como un color parecido al oro. La traducción usual es rubio, aunque en el español americano, se entiende en forma más amplia que en el continente europeo.

Traupman solamente nos da una palabra que en español será zarzal o cambrón para la palabra latina rubeus. Si podemos considerar la planta conocida como corona de Cristo como miembro de la familia, tenemos algo con flores rojos.

Según la fuente que utilizamos para el idioma alemán, (Duden, Wasserzieher), la palabra para hollín, o es de origen desconocido, o del persa, kari. (Si esta última es la correcta, estamos en buen camino – vea más abajo.) Así que hemos visto poco que vincula la palabra alemana para hollín con el grupo “r*–” de palabras. No obstante, esta materia, aunque negra, (ya encontrada bajo la raíz bhel-), al ser calentada suficientemente, se pone de este color, y por lo tanto, tenemos una conexión entre rojo y negro, ¡y no nos referimos a una obra por Stendhal!)

El nombre “Rossi” es la forma plural del italiano “rosso”, “rojo”. Mencionamos esto detalle, porque seguro que el lector conoce un producto que incluye la palabra Rossi en su marca.

Se puede preguntarse, ¡qué diantres tendrá la palabra reudh– en común con la raíz bhleu-! A primera vista, no mucho, y quizás nada, pero es digno de notar, que la zarza se encuentra en matorrales o breñales, y la palabra inglesa para estas dos resulta ser una traducción posible de la latín silva. Con el truco artificio, de aplicar nuestras definiciones 10, con B(d), L, and A, podemos sacar muchos otro vínculos coincidentales, pero no lo haremos, para evitar que seamos el hazmerreír de los lectores. Concluimos este párrafo por decir, que el vínculo del cual hemos hablado es sólo por el significado de las palabras, y no por su etimología.

Pero podemos ofrecer aún más, con algo no afirmado en nuestras fuentes disponibles sobre raíces indo-europeas. Presentamos una palabra que no aparece emparentado con ninguna que hasta ahora hemos discutida. Es “xilófono”, este instrumento musical parecido a la marimba, y hecho de madera. Su raíz es el griego xulon, o sea “madera”. ¿Cómo llegamos a pensar en esta palabra? Comenzamos con pensar en los sonidos de las combinaciones de letras como “gs” o “ks”, como en “exacto” (la “ks” sirve para la pronunciación de “extra” en inglés). Podemos aplicar ya nuestra definición 5, donde hablamos de la letra “g” como “k” (si partimos del idioma de este texto), pero el autor lo tomó directo de esta pronunciación inglesa de la palabra recién mencionada. Quedamos, pues, con “ks” para el análisis siguiente.

Recordemos que el objetivo es conseguir una raíz de “Silv-” Si suprimimos o la k o la s, y agregamos una l, podemos formar palabras según el modelo k*l*–, o s*l*–.

Apliquemos las definiciones 2(Bh) y 9. Hacemos hincapié otra vez en el hecho, que en los lenguajes semíticos, el vocal “o” se representa con una letra relacionado con “w”, pronunciada, literalmente en inglés, “double-‘u’”, (“u” escrito “v” por los romanos) y la cual, a su vez, (como prueba, su pronunciación en alemán parecida a la de “v”). Quedamos con detalles que se van a utilizar, o no: que la “v” en alemán se pronuncia como “f”, que las formas de la “b” y “v” en ruso se parecen, y que una “b” final, en alemán y en ruso se pronuncia como “p”, y especialmente en alemán, ésta tendrá un sonido aspirado de tal forma que se aspira como en un pasado lejano, “ph” en los tiempos de Homero.

Entonces, se ve que existe una progresión de la forma x*lo(+n) > ks*l*o- > s*lo- > s*lw- > s*lv- > silva, > sylph. Ya hemos hablado de estas dos últimas. Por lo tanto, hemos establecido, en nuestra opinión, una conexión clara entre la palabra griega que quiere decir madera, y la palabra latina para el lugar en la cual se consigue la materia para la madera, el bosque, silva.

¿Qué pasa, ahora, si en lugar de elegir s*l*- para xylo-, usamos k*l*–? Existe una posibilidad del finlandés, pero preferimos a atenernos a lo más común, y entonces utilizamos el sonido “g” para “k”, o sea, investigamos g*l*–. Al hacer transformaciones como en el párrafo anterior, conseguimos la secuencia g*lw– > g*lv– > g*lb- > gelb, > y para transformar esta última, una palabra alemana al inglés, seguimos con las transformaciones ge > y, y por lo tanto > ye*lw– > yellow, por geminación. La traducción es: amarillo.

Vemos una posibilidad de simplificar lo anterior, con la aplicación de procedimientos legítimos y un poco de imaginación. Las coincidencias son asombrosas. Tomemos la raíz xylo-, y la palabra griega xulon, para “madera” otra vez, y consideramos que el idioma helénica tiene otra palabra para esta materia de celulosa, que, valga la redundancia, hoy en día quiere decir “materia”, pero no originalmente. La palabra es hyle. [Por coincidencia, la palabra española madera se deriva de la palabra latina para materia, y a su vez, la raíz latina es mater, la traducción de la cual es madre.] Tomemos, ya, la raíz griega que sirve como prefijo de unas palabras en español: heli[o]-, el sol (palabra derivada de esta raíz), que es rojizo durante el alba, pero usualmente amarillo, y que da la vida a la flora, usualmente verde. Una de estas plantas es el heliotropo. Por error, un viejo diccionario de este autor ilustra esta planta con el girasol, – pero de todas formas, las dos flores se comportan de la misma manera, y el significado griega corresponde con el español gira + sol, salvo en revés: sol – gira.

Con lo que tenemos, hay tres posibilidades a contemplar: el color algo amarillento de la madera, su materia exudada de color ámbar, especialmente en el caso del arce sacarino, o de árboles frutales que “sangran” al ser cortados, y seguimos pensando en el sol, de su color durante las vísperas, como durante el resto del día; y finalmente, pensamos de la verde de los bosques, o del mineral, que igual como la planta, se llama heliotropo, por tener un aspecto que nos recuerde del sol. Es una ágata verde. Comparemos a través de h*l*-.

Repetimos un poco, ahora, pero con otro fin. Tratamos de ver el nexo del párrafo anterior con la palabra moderna griega para madera. Nuestros libros no muestran tal relación entre h*l*- y x*l*, que aquí damos como hipótesis. Se descompone éste así: gs*l*- o ks*l*-, donde la ks podría haber sido el prefijo griego “ex(o)”, del mismo sentido como el prefijo “ex” en español, en el sentido desde, derivado de, y parecidos. Por lo tanto, vemos el serie xylo > hyle, por lo cual podemos decir “¡la madera derivado de la madera!” También es posible considerar la renuencia a pronunciar la “s”, que lo convierte a una letra aspirada como la “h”, la cual es la pronunciación de la palabra “esto” en la obra argentina, El gaucho Martín Fierro, por José Hernández. No obstante, al final, la centum letra se podría haber transformado otra vez a su forma satem, y por lo tanto: sylo- > sylw- > sylv* > sylva.

Para mostrar el vínculo con el grupo de palabras fla-, consideremos que la letra centum “h”, se relaciona con “f”. Entonces, posiblemente conseguimos por transformación: k*l*– > h*l*– > f*l*–> f*l*w– > fl**w– > flav**. De esta manera, hemos derivado las palabra inglesa yellow de la raíz “xyl-” por dos métodos distintos.

Como si fuese poco, un derivado “xilano” o “xilana”, es una sustancia de color amarillo de la madera, según la definición del diccionario AH. No obstante, la madera puede tener cualquier color asociado can “flavius”, blanco, rosado (p. ej., el palo de rosa), negro (ébano), y con menos probabilidad, una matiz azulada.

Blush, (sonrojarse) como ya hemos dicho, es de la misma raíz que “Flavia”. Y es notable, que se distan las palabras inglesas para sonrojarse y azulado, por una sola letra: blush contra bluish.

Hay más. Fl es el símbolo químico de flúor. Su raíz es bhleu-, una variante de bhel-2. No es conveniente distinguir entre bhel-1 y bhel-2, y no entendemos porque nuestras fuentes lo hacen. Pero queda el hecho de que el flúor es un gas amarillento y pálido, así que queda el nexo de colores, si bien, no tanto por la etimología, sino por los hechos reales. Al seguir el hilo por la química, encontramos el derivado fluoresceína, una tinta rojo o amarillo, la cual emite, cuando las condiciones sean favorables, una fluorescencia verde amarillento brillante. Finalmente, hay que mencionar un compuesto químico más, el cloro, un gas amarillento verde.

Si bien tenemos ganas de creer que todas las formas de la raíz de bhel se relacionen entre ellas, y podemos presentar un argumento para sostener tal creencia, especialmente por el hecho que la fuente AH ya sugiere que la tercera forma probablemente tiene parentesco con la segunda, (nosotros preferimos pensar que sea con la primera forma, los lectores van a tener que recordar que son meras conjeturas por parte nuestra. No obstante, al discutir la raíz Sl*-, debemos examinar otra vez la tercera forma de bhleu-, ya que, si sólo por una coincidencia, no podemos lograr separarla enteramente de las otras formas.
.

Una explicación de la transformación mutua entre las letras “F” y “S”

Si bien las transformaciones que vamos a mencionar tendrán más validez al final de las palabras, podemos ver que éstas son posibles entre las letras F, S, B, D, ST, G (el sonido inglés J en “George”), J (sonido inglés, como en “John”, [y por ende, será válido considerar al “Y” rioplatense], y el doble “S” de palabras extranjeras. También podemos considerar la X, al comparar las ortografías, México y Méjico. Nada de esto es necesario para transformar la palabra Flavia a Silvia, pero, a ver qué pasa si tal transformación se hace al principio de una palabra. Los ejemplos son difíciles de encontrar, pero tenemos una situación aparentemente extraña en que la palabra duelo viene de la latina, bellum, la cual es una transformación oscura en comparación con aquellas que hemos dado en nuestras definiciones. No obstante, hay palabras con la “B” al principio, que pueden conducirnos a otras que comienzan con “F” o “Ph”. Parece que la letra “S” no es posible en estas transformaciones. Veremos, no obstante, si haya una posibilidad. (Un parte de este hemos mencionado en la segunda definición, la parte B(d).)

Ya hemos mencionado la relación entre “S” y “K”, de los idiomas centum y satem. Los ingleses a menudo discuten si la palabra Celtic se pronuncia con el sonido de la primera o la última letra de los dos. [A propósito, la mayoría de los textos latinos dicen que la “C” tuvo un sólo sonido principal, como en “K”, algunas veces suavizado a “G”.]

Ofrecemos nuestra teoría infundada. El español se presta bien a ésta. La palabra sondear, determinar la profundidad del agua por medio de extender algo al fondo del mismo. Nuestras fuentes no están de acuerdo con la etimología, y esto nos permite las siguientes observaciones.

Si bien el español es rico en palabras derivadas de aquella de la cual vamos a hablar, tenemos que usar el inglés para ilustrar el nexo de la “f” con la “s”. El diccionario AH da a entender la traducción en inglés de sondear, sound tenga su origen en una palabra anglosajón para sea, (mar) del cual se deriva igualmente la palabra swim, (nadar). Preferimos el Diccionario de la lengua española, el cual nos ofrece la palabra latina subundare. Así vemos una cierta lógica, sub: debajo, y unda – onda u ola, – y por lo tanto, el idea de ir debajo de las olas. La poca común palabra inglesa fond, con el significado fundamento o base, viene del latín “fundus”, “fondo”. Además del sentido de sondear ya dado, su equivalente en inglés podría significar llegar al fondo de un asunto a través de la investigación, o más bien, un acto de razonamiento. Esta palabra para sondear, to fathom viene de pet-). Irse al fondo, o zozobrar, es to founder en inglés, que, según el AH, viene del francés fondrer, sumergirse, por definición. Esta última vino del latín vulgar, fondorare, probablemente de la ya discutida fundus. Más allá de estos ejemplos no tenemos nada que sirve.

Una posibilidad es la raíz indo-europeo swel-2, la cual quiere decir brillar o quemar(se). Estas definiciones se comparte la raíz con bhel-. Un derivado inglés es swelter, sofocarse de calor, y del grupo centum tenemos el nombre, Helena, que viene de la palabra griega para antorcha.

Nos parece sorprendente, que a pesar del nexo entre el verbo brillar y en color blanco (en sus versiones inglesas), la única raíz indo-europea para un color que comienza con “S” es sli-, del significado azulino. Nos puede costar crear que sus derivados son “lívido”, y las palabras extranjeras sloe, (endrino o endrina), y un tipo de coñac hecho de ciruelas, que va por el nombre slivovitz. Nos ayudó regresar al color blanco a través del hecho que la palabra inglesa ashen, que tiene un sentido figurativo “intensamente pálido”, y que “pálido” mismo nos hace pensar en un color blanquecino.

Tenemos mejor suerte al sustituir la “S” de los idiomas Satem con la “K” de aquellos de Centum. Recordemos que la “H” está incluida con la “K”. Así que tenemos palabras emparentados, “señor”, la inglesa sir, la francesa sieur, la alemana Herr, y la griega kyrie. Todas estas palabras tiene la forma “S” o “K” o “H” más vocal(es) más “R”. El español “señor” contiene un infijo nasal, algo completamente legítima. Ahora sólo nos queda sustituir la letra inicial con una “F”. Consideremos las pares de palabras siguientes harina y farina, hierro y fierro, “haz” y faz, formosa y hermosa, ya mencionados.

.

Nos falta un nexo “S” con “K” o “H”. Nos costó, pero creemos tenerlo: una serie de palabras que comienzan como “serr-” en español, como serrucho. Su origen, según el AH para la traducción de “serrado” (dentado), viene del latín, serra, serrucho. Si bien no traza la palabra más lejos, ¿de qué se fabrican los serruchos, si no de hierro? Entonces, tenemos los prefijos españoles, “ferr-”, “herr-”, y nuestra suposición, “serr-”. ¿No será que serrucho se deriva de la palabra de su metal, igual que la voz herradura?

Ya hemos demostrado que la “S” de “Silvia” puede venir de una “K”, la cual también puede ser una “H” fuertemente aspirada, y algo gutural, la cual, en idiomas como el español, de vez en cuando aparece como una “F”. (Éste, a su vez, se puede derivar de la combinación aspirada más antigua, la “bh” de “bhel-”, pero en este momento, no mostramos un cambio cronológico, sino geográfico.

Hari-Kari

Es sólo una coincidencia que una palabra japonesa se ve en este artículo, pero es a causa de la atracción, su capacidad de enganchar. Más arriba, hemos mencionado la posible conexión entre la palabra inglesa, yellow (amarillo) y la palabra persa, kari. Resulta que dos de nuestras fuentes, el AT y el Wasserzieher, al investigar el grupo de palabras relacionadas con cloro, nos envían, por manera directa o indirecta, a referencias etimológicas que nos da la raíz indo-europeo del sánscrito hari o háriš, respectivamente. En sus esencias, son dos formas de la misma palabra, la cual quiere decir “verde”. Duden escribe la raíz como hári-h, donde la “h” final tiene un punto posicionado debajo de ella, el cual no podemos reproducir. Las traducciones dadas son: dorado, amarillo, rubio, y amarillo verdusco. Después de esta entrada, sigue el texto con la raíz griega de “cloro”. Si usamos un diccionario de este idioma clásico, encontramos información adicional con respecto a colores.

Desde un diccionario griego-inglés, llamado A Greek-English Lexicon [Henry George Liddell and Robert Scott, New York: American Book Company, ? 1882], cerca de la palabra a que hemos aludido en el párrafo anterior, encontramos el nombre de dos pájaros diferentes: uno es verdoso o amarillento; el otro, con una pronunciación similar a clorios, se identifica como el oropéndola o víreo. Otro pájaro se identifica como un pezpita amarillo. Más allá de las palabras para aves, encontramos una palabra, chlooörótes, la cual tiene las varias significaciones: belleza, juventud, o, según la manera de traducir, verdor o verdura. [Zarza]

 

Chloro- words (Greek)

Page from copyright-free Greek-English Dictionary showing predominance of colours green, then yellow, under words in the “chloro-” group.

Español: Página de un diccionario que muestra un serie de palabras griegas traducidas por verde (green) y amarillo (yellow)

 

Con respeto a la palabra “kari” de esta sección, podemos decir que la búsqueda de la palabra alemana Ruß, en el libro etimológico de Duden no nos dio ninguna satisfacción, salvo para decir que tuvo una relación con la palabra rojo, cosa que ya supimos. Mientras tanto, en la obra parecida, Wasserzieher encontramos kari, sin definiciones relevantes, salvo si insistimos que el hollín es rojo, que podría pasar al calentarlo lo suficiente.

Q.E.D., — “Flavia” es, por etimología, igual a “Silvia.”.

(Una tercera raíz, ghel-, (hemos hablado de la segunda en la parte anterior), quiere decir “cortar”, que, por casualidad, es el significado de la palabra japonesa, kari.)
.

¿Orígenes semíticas?

Esta sección no será de importancia para los académicos, pero, para los otros lectores, damos algunos ideas más sobre las palabras que se podrían asociar con las raíces discutidas en este texto.

A causa de lo poco que es a nuestro alcance, tratando de literatura semítica, lo único que podemos usar es el hebreo del pueblo israelita. [Hemos encontrado un vocabulario más antiguo desde el comienzo de nuestra investigación, pero es insuficiente para ser de importancia.] Pasa exactamente lo que hemos visto en el caso de las raíces indo-europeos: encontramos muchas palabras que tienen la traducción “brillante”. Limitamos nuestra búsqueda a las letras que nos hacen pensar de nuestras palabras satem y centum – un tarea algo más difícil en los lenguajes semíticos. ¿Qué encontramos?

Por lo menos cinco palabras sugieren el idea de verde, entre ellas, pasto (para los bovinos y equinos), y césped. Si excluimos repeticiones de estas, tres tuvieron que ver con frutos o flores. Otro tres dio el ideo de brillar, relucir, o fulgurar (sin llama), pero estas traducciones del inglés, donde tienen sentidos distintos, siempre se pueden traducir con una palabra, – brillar. Esta palabra “fulgurar”, en inglés, incluyó, en una definición, el idea de ruborizarse (vea “sonrojarse”, más arriba). Desde el libro, Cantar de los Cantares, 4. 13, encontramos una palabra persa, traducida en uno de nuestros diccionarios como “parque” o, en otro, “lugar de recreo” (literalmente traducido del inglés, será, “jardín de placer”. El hecho que el equivalente inglés de paraíso en una palabra de origen persa (más correctamente, el avestano) encontramos en Webster’s Collegiate Dictionary. La definición se adapta perfectamente con nuestros ideas en la parte siguiente.
.

Sentidos psicológicamente extraídos de los grupos de palabras Flav- y Silv-

Para el agrado de aquellos quienes busquen más bien la belleza de los nombres Flavia o Silvia; o  las virtudes que se puedan asociar con estos nombres, ya vamos a hacer unas suposiciones fantásticas, pero, siempre a base de lo que ya hemos presentado como factual.

Imaginemos un bosque, todo verde, casi al terminar el verano. Las hojas tienen el color que las corresponden. Si permiten la penetración de la luz, tenemos un matiz amarillo, la cual vamos a asociar con rubio. Una vez que estas hojas pierden el contacto con el sol por mucho tiempo, se vuelven amarillas. Depende del tipo de árbol, pero estas hojas has pueden mostrar rojo o rosado. Para imaginar el color azul, es mejor considerarlo como la extensión de verde en el espectro, igual que verde es una extensión del amarillo. Como indica en la Die Grammatik (1973) de Duden, hay, o supongamos que hubo, en el campo alemán, gente que no conoció el nombre de los colores violeta y naranja, y por lo tanto, las palabras “azul” y “rojo” se usa(ba) en su lugar. Mientras tanto, al bajar el sol, hay lo que Duden llama un “no color”, negro. Por lo tanto, todo en este párrafo apunta a los significados de la palabras raíces.

Imaginemos, ya, que un viento fuerte sopla. Las hojas de ciertos árboles, por ejemplo, el abedul, van a muestra su lado plateado. Ya, por esta descripción, hemos pasado desde flavus, rubio, hasta silv-, [no una raíz indo-europea] “el plateado”. El “rubio” también fue el oro, o, así que tenemos otro metal precioso. Algunos escritos representaban estos dos metales como elementos masculinos y femeninos usando símbolos como el sol y la luna, (página en inglés) the sun and the moon, Women and Family Life in Early Modern German Literature, Elisabeth Wåghäll Nivre, Camden House, 2004]. Fijémonos que tanto en español como en francés, el sol y la luna, efectivamente son masculino y femenina, respectivamente. Es extraño, pero en alemán, la situación es exactamente en revés.

Hay un mineral metálica que al mismo tiempo incluye tanto los dos metales preciosos como sus colores, – silvanita. Según la descripción, es de un color que puede variarse desde un amarillo pálido de latón hasta un blanco plateado. Sus depósitos se encuentran en Transilvania, un lugar que tiene su nombre a causa de sus bosques.

Una traducción más metafórica de silva es follaje, que se podría considera como una combinación de hojas y flores, en el caso de árboles frutales durante la primavera. Por lo menos, tanto la palabra inglesa para follaje (según el D.R.A.E, la versión española viene del provenzal, lo que no descarta, por sí, que no tiene la misma raíz), como la palabra flor se remontan a la raíz bhel-3. Ya debe ser obvia nuestra objeción al hecho de que este raíz se considerase distinto de aquella de flavius.
.

Una resumen de las ideas positivas derivadas que se podrían asociar con los nombres Flavia (Flavio) y Silvia (Silvio), etc.

Para la palabra “Flavia” tenemos las ideas de rubia y brillante. A través de la idea de quemar, sacamos valores como ardor, fervor, y pasión. Por el metal rubio, tenemos las palabras aureola, – una gloria que una persona puede haber alcanzada, o dorado, – esplendoroso, feliz. En inglés, estos adjetivos se aplica a golden boy y golden girl, y los diccionarios en este idioma ofrecen muchas asociaciones más, que evitamos de mencionar, para evitar la acusación de ser culpable de plagio. El nombre se asocia con una familia imperante del pueblo romano. En resumen, el nombre nos da ideas de luz, calor, resplandor, riqueza y nobleza.

La palabra Silvia, por su asociación con bosques, da otra, – con la naturaleza, un medio ambiente prístino. Por su sonido, en inglés, se asocia con plata, – silver. Una expresión en inglés, silver-tongued, se traduce como elocuente, y de pico de oro. Otra expresión, born with a silver spoon in one’s mouth, es: rico desde la cuna. Por asociación con una “S” inicial, un vocal y una “L”, tenemos la palabra sol, por lo tanto, ideas como brillante, cálido, el color dorado del mismo, pero atado con el idea de la frescura del bosque. Un diccionario latino – español nos dio la traducción “parque”, que podemos entender como un lugar de recrea con jardines, arboles, y, por supuesto, plantas en general. Por lo tanto, asociamos este lugar con el paraíso, y por asociación con flavius tal como detallada más arriba, podemos pensar de una Edad de Oro.

Una persona famosa con este nombre es un ex-presidente, multimillionario Silvio Berlusconi. Mejor conocido internacionalmente será el actor Sylvester Stallone.

Dejamos a los lectores con una idea sobre Transilvania, cuya fama se base principalmente por una novela por Bram Stoker. Nuestra asociación con la región será completamente diferente si consideramos su sentido literal, “la región la cual transversa un bosque”, una manera poética de decir, una región boscoso. Agregamos a esto la idea de este mineral dorado, silvanita, y tenemos (agregando la traducción inglesa del mineral plata:

La región aurífera y argentífera que transversa un bosque.

Imaginemos un latín más poética que la palabra Transilvania, para unar estas ideas, y llegamos a Transflavosilvania o Transilvaflavia, – rimbombante, por supuesto, pero a manar de atar todo en una sola palabra. Si existiere alguna vez una de éstas, con el paso de tiempo, se simplicaren a algo más fácil de pronunciar, como Transfasilvania, o Transilflavia. Éste incluye ya la palabra antes discutida, – sílfida, o silfo (sin el sufijo).

No deseamos omitir una cosa de la literatura inglesa, de una poema anónima de la Edad Media llamado Sir Gawain and the Green Knight, o sea (por nuestra traducción) Sir Gawain y el Caballero de Verde). En este poema, se entrelazan los colores verde y dorado. Aquí nuestra referencia es para una traducción a un inglés casi moderno, de dominio público, a la cual hemos agregado una traducción: Es del Fit o canto 8

All green was this man and his clothing; … hose of the same green, … bright gold upon silk bands … all his vesture verily was clean verdure, .. [b]auds [sic (for “bands”] of green, —the gold ever in the middle; … and … glinted all of green stones. The horse that he rode on was of the same colour too, a green horse; …

while in Fit 9, we describe the horse,

The mane of that great horse was … very curly and combed, with knots full many folded in with gold wire about the fair green, — always one knot of the hair, another of gold. The tail and the forelock were twined in the same way, and both bound with a band of bright green, set with full precious stones …, and then tied up with a thong in a tight knot; where rang many bells full bright of burnished gold. (From Sir Gawain and the Green Knight / Piers the Ploughman, authors unknown, trans./ed. K.G.T. Webster & W. A. Nielson; Cambridge, Mass.: University Press, 1917)

Todo el hombre y su atuendo fue verde… su calza fue del mismo verde,… oro reluciente encima de bandas plateadas … todo su vestidura de veras fue de un verdor pulcro… … de verde, – el color de oro siempre en el centro;… y todo echó destellos de piedras preciosas de verde. (Del Canto 9, una descripción de su corcel): El crin de aquel gran corcel estaba muy rizotado y peinado con nudos abundantes de un verde hermoso entrelazados con filigrana dorada , – siempre hubo un nudo del crin, y otro de oro. La cola y la melena estaban entrelazadas del modo mismo, los dos atados con una banda de verde subido incrustado completamente con piedras preciosas … y después ligados en un nudo apretado con una tirilla de correa; de donde hubo el retintín de muchos cascabeles con el brillo perfecto de su oro pulido.(Hemos tratado de mantener algo de la aliteración que es un rasgo de la obra original.)

Vemos en este obra un medio ambiente todavía sin contaminar, y la riqueza que se podría encontrar en la corte del Rey Arturo.7 Los mismos colores e ideas se repiten en Robin Hood (bosque, atuendo, los claros en el bosque, y el oro que él confisca para dar a los pobres.
.

Conclusiones

Hemos examinado varias raíces indo-europeas, y nos dimos cuenta que sus significaciones son parecidas. Hemos sugerido que por lo menos una de ellas, por sus homónimos, se puede considerar como una sola. Otras pueden ser reducidas en cantidad, si hubiese una manera de indicar equivalentes de origen satem y centum con una sola palabra, como hoy en día es la moda de unificar la manera de escribir las palabras para los géneros. Esta reducción de la cantidad de raíces es una observación secundaria de este ensayo, pero es esencial para los lectores esta bifurcación del tema principal para permitir entender nuestra conclusión que Silvia/Silvio son equivalentes, o casi equivalentes, con Flavia/Flavio. Finalmente, para aquellas personas que quisieran conocer el significado de un nombre, o para quienes están pensando de poner uno de los nombres de los cuales este artículo se trata, hemos dado unas ideas más allá de consideraciones etimológicas.

Versión original en idioma inglés, 26 de noviembre de 2017.

Versión preliminar en español, 26 de noviembre de 2018.

© 2018, Paul Karl Moeller
.

Obras consultadas [Pendiente], pero la mayoría se identifican en el cuerpo del texto. Para evitar una duplicación de la lista, al completarla, será al final del artículo en su versión inglesa.

Notas

1 Nice = necio, en tiempos pasados, por la definición 1 (A).
2 Hace poco hemos encontrado un diccionario para un idioma de un tribu del sur de África. En este momento, no será muy útil indagar si hay algo rescatable ahí, pero si el tiempo permite, haremos un estudio del mismo.
3 Vea mi artículo (en inglés), “Why I do not Believe in Edenics”. Contiene las referencias necesarias. Un diccionario para el idioma nostrática está disponible (en inglés),en el Internet.
4 Dato tomado sobre un libro por Image Doubleday, Saint among the Hurons, escrito por un miembro de la Sociedad de Jesús.
5 (a buscar)
6 Lo que hemos hecho aquí en un grado infinitesimal parece dar la razón a la idea de que importa la primera letra del hebrea (de la nota 5 arriba, a completar).
7 Literatura Española de la Edad Media al Barroco, Ediciones Ingelek, p.25, dice que el tema artúrico, junto con el carolingio, fueron los dos más difundidos del tema caballeresco.

Advertisements
%d bloggers like this: