Usurpación de propiedad y su apología del delito en una gran ciudad

· administración de justicia
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Este artículo va a argüir que la presencia de ciertos delitos en una gran ciudad, – o varias, – es la consecuencia de las mismas políticas del lugar en cuestión. Políticamente y económicamente, algunos delitos parecen tener beneficios tanto para empresas como para los políticos.  Cuando, en la opinión del autor, este beneficio debe ser obvio, no queremos derrochar nuestro tiempo con una explicación.

 

No pretendemos hacer de este artículo una diatriba con matices políticas o sociales, más allá de nuestro tema principal.  No abogamos por los derechos humanos – solamente hablamos de hechos.  Si alguien quisiera poner manos en el asunto, ciertamente será más calificado para hacerlo que el autor de la exposición desarrollada aquí.  Por lo tanto, tampoco se debe considerar cualquier oración aquí en el sentido de que X es responsable por Y como una acusación, si lo que se dice es obvio a todos.

 

Por ejemplo, se dice que los jóvenes varones entre quizás 15 y 24 son responsables de la mayoría de los delitos en los Estados Unidos. (Steffensmeier & Harer, 1987, 1999, citado en Jeffrey T. Ulmer &   Darrell Steffenssmeier, The Age and Crime Relationship, Social Variation, Social Explanations, en  https://www.sagepub.com/sites/default/files/upm-binaries/60294_Chapter_23.pdf p. 378.)  Es meramente una estadística, y por mí parte, la práctica en algunas jurisdicciones de detener miembros de ciertos grupos, tales como éste de varones de cierta edad, para verificar que no tengan elementos prohibidos en su posesión va más allá de lo justo.  Sobran delitos, o actos rayando en éstos, que la autoridad ignore por completo. Debe haber métodos de detección que no impliquen un encuentro fastidioso para un inocente.  Si estos métodos todavía no existen, seguramente algún día los habrá.  Será una extensión menos intrusa que los métodos en un aeropuerto.

 

Podemos comenzar por considerar el caso de lugares de la ciudad que no tengan los niveles de seguridad necesaria.  Esta seguridad se podría considerar desde varios aspectos, – la seguridad económica, la seguridad para la salud desde el punto de vista de focos de infección o accidentes laborales, o la seguridad para la propiedad de un particular – y ésta incluye la seguridad de su propia persona.

 

Consideremos la seguridad laboral.  He leído que después de la segunda guerra mundial, la seguridad en las fábricas de automotores en Alemania fue nula.  Por supuesto, aquí se puede hablar del afán de las empresas de maximizar sus ganancias.  Vale considerar que después de tantos años de guerra, no había más plata.  Después de afrontar los ejércitos de los aliados, el trabajo en la industria probablemente fue relativamente placentero, aún sin protecciones para el obrero. Al mismo tiempo, probablemente quedaban resabios de propaganda nacionalsocialista, que dijo: Deine eigener Vorsicht – die Beste Versicherung, o sea, tu propio cuidado (ante el peligro es) el mejor seguro.

 

ESPACIO RESERVADO PARA IMAGEN

 

Al dejar que ciertas regiones de las grandes ciudades no tengan agua corriente, servicios cloacales, y seguridad suficiente bien puede ser una advertencia a la gente de barrios de mejor nivel a no perder su tiempo en las favelas o villas.  Las cosas que he leído o escuchado sobre ellos rayan en lo espeluznante, aunque siempre es posible que son historias exageradas: que casi todas las mujeres hayan sido abusadas, que entrar la zona es una invitación para los delincuentes a despojar al intruso.  No es algo limitado a los países pobres.  Para ilustrar, doy dos ejemplos del primer mundo.  Se dice que en Alemania, hay zonas de las grandes ciudades donde la policía sencillamente no entra.  Acondicionado por la revista norteamericana LIFE, cuando dejé mi pequeño distrito rural para ir a la universidad en Canadá, al explorar la ciudad, me dije que cierta zona no fue un lugar confiable.  Así pensaban muchos habitantes sobre una calle llamado Barton, que además de muchas industrias, hospedaba su cárcel del siglo 19, más chico que aquello de San Quentin, pero aún menos acogedor.  Se dice que en su equivalente en Toronto, mucho más grande, a los borrachos le metían en una celda demasiado chica para el cuerpo del embriagado.  He escuchado que los celadores podrían dar un empujón a un reo para que caiga por la escalera.  Dentro del sistema británico, aplicable a sus ex colonias, el juez no va a creer que la autoridad abusó de sus prisioneros, sin que haya un soplón entre los guardias.

 

He mencionado esto para dar el contexto necesario.  O leí en el diario, o escuché por radio en la ciudad donde vivía en 1980, que la ciudadanía se preocupaba de la seguridad  del lugar.  Entonces, el alcalde de la ciudad decidió mostrar a la ciudadanía que no pasa nada peligrosa.  Una noche, caminó por la calle Barton, y, después haber ambulado por ella sin incidente, informó al público que no le había pasado nada.  ¡Ehem!  También yo, a causa de mi trabajo, transitaba la calle en muchas oportunidades – y no me aconteció ningún hecho delictivo.  Pero los que prestaban mucha atención al periplo del alcalde notaron que paseaba la zona con protección policial.

 

(Lo que si fue peligrosa es ir por el edificio municipal.  En una ocasión, se cayó un bloque de mármol.  Por suerte, parece que no hubo víctimas.)

 

Al considerar al caso de la ciudad alemana no identificada, podemos decir que el problema es uno de la cobardía de las autoridades. Pero tanto en los casos potencialmente policiales, como aquellos que tienen que ver con focos de enfermedades, se puede decir que existe el teoría que la situación es así, – en los mejores de los casos, – por un abandono deliberado; y en el peor de los casos, para que la gente en estas zonas viven por pocos años, para no ser un cargo para el estado por demasiado tiempo.  La mejor prueba para esto es un vídeo de las fuerzas armadas de los Estado Unidos que predice que las guerras futuras serán en las ciudades del tercer mundo (y hay norteamericanos que ven que el mismo tratamiento va a ser aplicado a sus propias ciudades decaídas.)

 

Aparte de lo que acabamos de mencionar, están casos de edificios en zonas por si respetable, pero que fueron ocupados por drogadictos sin concepto de higiene.  Pasó una vez en Toronto, años 60 o 70 del siglo pasado.  Fue un edificio no terminado, si bien recuerdo, y tuvo desechos de todo tipo, cucarachas, y roedores.  Por muchos años la policía no hizo nada.

 

Desde cuatro décadas ya existe una teoría, aquella de la ventana rota.  Se dice que dejar una ventana rota en una aérea de la ciudad es una invitación para que se rompan muchas más.  No hace falta aplicar esto a sólo ventanas, también se puede aplicar a la acumulación gradual de basura en la calle, o autos abandonados, o paredes escritas por vandalismo.  Por lo menos dos de estas situaciones existen en la calle en donde vivo al momento.  A veces, – y hay que reconocerlo, – la ciudad se encarga de pintar encima de las escrituras; pero es bastante negligente en quitar los vehículos inútiles de la calle.  Su afán es más bien con aquellos que están mal estacionados, ya que con estos, se puede ganar dinero por las multas.  ¿Por qué preocuparse del auto de un dueño probablemente muerto?

 

Quizás esta teoría de la ventana rota se puede extender a todas las regiones de una ciudad que es abandonada a su suerte.  Salvo por el interés en algún político, no habrá mejoras.  Estos pueden ser de dos lados: la derecha tradicionalmente va a arrasar todo para construir algo moderno para sus votantes, o la izquierda logra poner un mínimo de civilización en el lugar, en cambio por lo mismos que buscan los de la derecha, – los votos.

 

Ya que hemos dado una descripción de las generalidades, vamos a lo específico – la casa tomada.

 

La rentabilidad del edificio tomado

 

Imaginemos un edificio abandonado. No hace falta que sea en mal estado.  Quizás el dueño murió.  Quizás sus ocupantes fueron de vacaciones.  Entretanto, alguien se da cuenta, logra abrir la puerta, y si el lugar es suficientemente grande, decide hacer un poco de dinero.  Si es necesario, se dividen las habitaciones, o se agregan, sin permiso municipal. Se publica un aviso, antes en los diarios, – hoy en día, en el Internet, y llegan los potenciales inquilinos o nuevos “dueños”.

 

He visto edificios de este tipo ocupada hace más de 10 años.  He escuchado algunos años atrás, que dos edificios de este tipo, al lado de nuevos construcciones, iban a ser demolidos en la brevedad.  Siguen en el mismo lugar, uno con nueva pintura, el otro tan feo como antes.  Lo que se me dice, es que los ocupantes consigan amparos judiciales por una u otra razón, como aquella de la presencia de hijos menores.

 

No me convence totalmente que el amparo será justificado.  Esto de de hacer protestas con mujeres y menores de edad; o de ocupar edificios así, debe ser considerado como un acto de terrorismo, como cuando se acusaran a Saddam Hussein de usar menores como un escudo.  Bueno, decir terrorismo es una exageración, pero la comparación, me parece, tiene algo de mérito.  El hecho que los ocupantes no sean desalojados parece darles la razón legal, – un antecedente, para que tal procedimiento se use en el futuro.

 

Obviamente, en el caso de un dueño muerto, sin herederos, no hay daño, – o no mucho.  No obstante, el hecho afecta a los vecinos, y por lo tanto, en cierta medida, a la ciudad entera.

 

No puedo perder tiempo preguntando a la gente sobre los particulares de cada caso.  No soy reportero.  Pero lo que puedo hacer es especular.

 

Imaginemos que el nuevo dueño (ilegítimo) de un tal lugar conecta la suministración de agua, gas natural, y electricidad.  Paga todos los impuestos municipales. (Que estafa a la provincia, o el estado nacional damos por sentado.)  ¿Cuántos ganadores están en esta ecuación?

 

Gana el dueño falso.

 

Gana la gente que consiguió un lugar para vivir.

 

Gana la empresa suministradora del fluido eléctrico.

 

Gana la empresa que provee el gas natural.

 

Ganan las empresas de cable y telefonía.

 

Gana la ciudad por el pago de sus impuestos, aunque en el caso que nosotros consideramos, serán mucho menos que en la situación en la cual todo sea legal.

 

Si multiplicamos por la cantidad de casas tomadas, si fuese solamente una por manzana una zona sin edificios de departamentos, me parece que fácilmente da un rédito a la ciudad y a las empresas de un 5% adicional.  Este cálculo se basa sobre 40 edificios por manzana.

 

Pero la ganancia puede ser aún más, ya que la gente que vive en estos lugares, por no ser dueños, es propensa al derroche.

 

Por lo tanto, en un mundo casi perfecto, no existe ningún buen motivo para desalojar a la gente, hasta el momento que las leyes de edificación y la oportunidad de ganar aún más se asome por la construcción de algo más rentable o para las empresas o para la ciudad.

 

La vivienda tomada durante las vacaciones de sus dueños

 

 

Las cosas son distintas cuando alguien regresa de sus vacaciones y encuentra su casa tomada.  La rapidez con la cual se podría ejercer sus plenos derechos sobre la propiedad depende de las leyes del momento.  Conocí el caso de una mujer y su hijo que fueron obligados de alojarse por algún tiempo en un hotel por un ilícito así.  Lo que daba una ironía al caso es que la mujer trabajaba para algún tribunal municipal o federal.

 

Una vez después de la ocurrencia del hecho recién mencionada, me dijeron que los desalojos en tales casos ya se habían comenzado a ser logrado con más eficiencia.  De hecho, vivo una situación que no lo comprueba.

 

En un caso así, salvo que se puede obligar a las empresas de gas, electricidad y agua a cortar el suministro de sus productos, el único perdedor es el dueño.  Hasta es posible que pierda por cualquier corte, por el hecho de posibles recargos por una reconexión.

 

La toma de tierras fiscales

 

Cuando alguien ocupe tierras del cual es estado es dueño, tenemos una situación especial, ya que, si el estado quiere su propiedad (depende del país, lo que digo), puedo actuar rápido so pretexto del bien común.  Quizás es para construir una escuela pública, o una autopista.  Por lo tanto, el accionar veloz por un gobierno es posible.  Conozco un caso, pero los detalles ayudarán a los lectores identificar el lugar, que no quiero hacer (todavía).

 

¿Todos ganan con la corrupción?

 

Pido que los lectores entiendan lo que estoy diciendo en este aparte, no voy a ser específico.

 

Imaginemos ya una situación en que un edificio tomado alberga delincuentes, y estos comparten sus ganancias con la gente que deben tener la responsabilidad de actuar de otro modo.

 

Existe una teoría económica que nuestra ventana rota, mencionada cerca del principio de este artículo, es una oportunidad para la economía, en el sentido que da empleo, y se remplace algo viejo con algo nuevo.  Ésta se llama la falacia de la ventana rota. ¡Rompa para construir!  Parece ser el argumento de aquellos que destruyan todo por bombardeos.  Sólo hace falta algún plan, como aquel de Marshall después de la segunda guerra mundial, para la reconstrucción de partes de Europa.

 

Será, si no me equivoco, una extensión de la economía de Keynes.  – hay que gastar para mantener la economía en un buen estado, con poco desempleo, y consumo al máximo.  La metáfora de la ventana rota, aplicada al principio de que su rotura sea una oportunidad económica, resulta ser un argumento para el consumismo.  Beneficia a aquellos que proveen la arena (que está poniéndose cara), al fabricante de láminas de vidrio, al negocio del vidriero, y al instalador. Puede haber otros segmentos de la economía involucrado en escala menor, por ejemplo, cerramientos, pintura, y cualquier otro producto necesario para terminar con el trabajo.  Recordemos que la ventana es sólo un ejemplo, podemos estar hablando de algo mucho mayor.

 

En este escenario, él que sin derecho adquiera algún bien que no debe tener, hiera la economía del damnificado, pero siempre que sea una persona que mantiene su dinero robado, hurtado, extorsionado, secuestrado … en la compra de bienes, apenas hizo mella en la situación económica, si consideramos el conglomerado de todo su especie.  No es posible decir lo mismo de aquellos que logren depositar sus ganancias en un paraíso fiscal.  Con esto, no queremos decir que éste es una persona peor que los otros, al faltar el conocimiento de cómo este dinero fue adquirido, y si el estado verdaderamente tenga derechos sobre tales ahorros.  Parece que exista alguna fábula en la cual un ladrón admira la capacidad del recaudador de impuestos de conseguir más dinero del contribuyente que aquel de sus víctimas. [Contado en D. F. Hudson, New Testament Greek, Hodder and Stoughton (Teach Yourself Books), 1960, p. 28] He dado unas reflexiones sobre el tema en mi artículo, disponible en esta dirección del Internet, llamado “Los significados desconocidos de “publicar”, y sus tristes ramificaciones.”

 

De cualquier modo, existe una corrupción que cualquier persona debe ser capaz de reconocer, y existen casos que hoy en día, se consideren como tales por tratados internacionales.  Sus intenciones parecen ser mantener el primer mundo con su título de “primer”, mientras que gasta más que tenga, y compensa por castigos a prácticas que sean el equivalente en el mundo de negocios a las flores que un marido traiga a su esposa ofendida por una discusión.

 

Conclusiones

 

Nuestro edificio tomado podría ser bien administrado y sin víctimas.  Puede ser mal manejado, pero sin más que pequeños inconvenientes. Pueda haber una corrupción que existe únicamente por una definición poco práctico de la palabra. En todos estos casos, podemos decir que todos ganan.

 

Puede haber una situación en el cual el dueño queda perjudicado.  Cuando la justicia no actúe con la rapidez requerida, aunque no esté en violación de ninguna ley existente, debemos considerar que las leyes pertinentes tengan una tendencia a ser corruptas, bajo capa de justicia.

 

Lo que es incomprensible es como un agente de policía puede insistir que un vago se vaya de un banquito en una plaza pública a las ocho de la mañana, cuando se trata de un día laboral, y banco vacíos sobran, – pero la institución policial no se muestra capaz de desalojar gente de un edificio tomado por la fuerza.  Por más que pueda haber una ordenanza contra la vagancia, tanto más debe haber un procedimiento ágil para las víctimas de las casas tomadas.

 

Huelga decir que si el asunto de un tal edificio se maneja con corrupción plenamente inmoral, tanto adentro como afuera, hay víctimas, aunque, – siempre que el dinero no sea desviado para guardar en una caja fuerte, un paraíso fiscal, un hueco en un ladrillo, no les importará un comino a los poderes, porque pueden decir que la economía funciona.  Un poco será devuelta a las víctimas, que si es acompañado de un buen discurso, será bien recibido.  Si hay alguien que podría recuperar su propiedad con rapidez, será únicamente la persona a la cual los burócratas o políticos identifiquen como alguien demasiado importante para que sufra tal situación.

 

Terminamos con detalles algo velados del caso del autor.

 

Por definición de la jurisdicción local, el autor no tiene derecho de hacer denuncias a la policía.

 

No obstante, trató de hacerlo. El punto de arriba nunca fue descubierto, por lo tanto, en el destacamento de la policía, surgió lo siguiente:

 

Las primeras personas que escucharon mi denuncia no sabían que hacer con el caso de una persona que fue dejado en la calle por una cadena en la puerta por aquellas personas que formaban el comité de la toma del edificio.

 

El oficial a quien fue llamado para consultar sobre el caso dijo que soy parte de una asociación ilícita, sin siquiera conocer los detalles del caso.  Dijo que vivo en una casa sin dueño, o sea, el dijo que vivía en una casa tomada (¡chocolate por las noticias! – ¡pero hay un error cronológico!)

 

Discrepé, y expliqué que vivía con los mismos dueños desde aproximadamente 1995.

 

El oficial cambió su discurso para sugerir que la cadena pueda haber sido puesto por el dueño mismo.  Este no explique en contra de quien la cadena fue puesta.

 

Finalmente, dije que yo podría verificar el nombre del dueño en cierta dirección de la ciudad.  ¿No me podrían el mismo haber ofrecido las pruebas de quién fue la propiedad?

Agregado a partir de diciembre de 2019

Para constatar la situación, en forma muy redactada, presentamos (poco a poco) documentación sobre un caso concreto. No se menciona nombres reales, y los números de los documentos o de teléfono pueden haberse cambiados, o calculados incorrectamente. El valor del constante e fue calculado por Robert Nemiroff and Jerry Bonnell, quienes tampoco garantizan que sea correcta. De cualquier manera, se usaba una variedad de sistemas de no hacer público los números que deben ser privados, y las formulas usados no siempre reflejan la realidad, o están puestos en maneras confusas intencionalmente, al ser para el solo uso del autor (para transmitir, si fuera necesario, a la autoridad judicial competente).

 

Denuncia

Cliquear para ver tamaño real. Correcciones: 1*: Exponentes 1171 y 1167, respectivamente.  El exponente 13 debe ser 2. 2*: Se refiere solamente a los números entre corchetes. El número de teléfono de Rexdale es [(e^3250 – e^3246 – 200]/100)^2 (ignore valores decimales). Los valores del valor de “e” de 3* se debe cambiar a 2943 y 2939 respectivamente.  Es sabido que uno de los valores ya no es corriente.

denuncia, continuada

Cliquear para el tamaño real. El valor de 4 debe ser lo siguiente, si ya no es igual: 10*(el valor del constante e por 10^76 – lo mismo por 10^74) + (el valor del constante e por 10^85 – lo mismo por 10^84). Hay que ignorarlos valores decimales, o sea, no hay redondeo.

final, informe

(Ignore el último número de teléfono, y cambiar por esta fórmula: (utilizada como los anteriores, no estrictamente según la matemática): {[2x(e^1336 – e^1329)-22]·10^3} + (e^983 – e^980).

Debido, ya, al tamaño de la gran cantidad de imágenes que habrá, será necesaria cliquearlas para poder leerlas. Están acompañadas con comentarios, muchos que todavía faltan.

Notas para la primera página: (1) Pregunto, si un pretenso dueño será responsable. (2) Se verá que el edificio fue ocupado a pesar de las “deficiencias habitacionales”.  Estas defectos existieron previa a la entrada de estas personas.  (3) Se ignora, en la decisión, que el Sr. Königsthal había comenzado a hacer arreglos. (4) Referirse a “inquilinos” en un caso donde ellos no pagaron y al mismo tiempo efectuaron cambios no aceptable en edificios de este tipo es un disparate. Además, los “inquilinos” se avalaban de uso de artilugios no legales, y fueron ellos que provocaron al “pretenso dueño”.

Correcciones: IHK # es con exponentes 1473 y 1470 en la primera parte, 211 y 209 en la segunda. KYIŠ es con exponentes 10^8 + [(e^1350 – e^1347)^2)]+ e^309 – e^307. El exponente 998200 debe ser 998199.  Los últimos dos deben ser 998410 y 998406…  El valor de “x” se encuentra en otro lugar. La fecha tachada es igual que parte de la dirección. El número de actuación debe ser con estos cambios: 998203 > 998204; 998430 > 998410, y 998427 > 998406.

Cabe destacar que en la segunda imagen, el último número corresponde a 3 letras del alfabeto.

Resolución página 2

En la primera línea, hemos tachado el nombre del tipo de lugar de que se trata. Resaltado en amarillo es el argumento de la defensora de los ocupantes, – considerados ilegales en este artículo – como haber entrado sin haber cometido delito alguno. Si alguien me hubiese pedido mi testimonio, podría declarar que fue una venganza contra el Sr. Königsthal. “C – 2” fue escrito como el nombre de un mes en el documento original. “D” es demasiado largo para poner en al espacio disponible, por lo tanto, se escribió en el espacio encima de la línea en que debe estar.

Correcciones: Para “A”, el segundo exponente es 396. Es segundo exponente de “B” es 91. En “C”, exponente 397 debe ser 396. “D”, una palabra, tiene exponentes 551 y 548.

Resolución judicial p. 3

La numeración de esta pagina es subsecuente a aquel que fue marcado en lo que, para simplificar, hemos llamado la página 1 aquí.  En la versión original de ésta, y la página 1, el número a que referimos, fue tachado. Los dos tuvieron nuevos números (consecutivos), aquel a la izquierda codificamos como (10·e^(2^2)·5)-e^19. Tuvo la misma información en su parte superior, que suprimimos por redundancia, y para ocupar menos ancho de banda.  Parece que la persona que escribió esto está siendo algo sarcástico, y nos parece que no corresponde.

Corrección: El segundo exponente de “E” debe ser 2935. Una vez conocido la posición del cero en “A”, se colocará correctamente en “E”.

Resolución judicial página 4

Como en las imágenes previas, lo que representamos como números puede estar mal codificado – de cualquier modo, no espero que alguien lo descifra.  Aun si tal persona tuviera éxito, haría falta saber de quienes se trata, y en que país (siendo que también hay una versión en ingles de este artículo, donde vamos a poner (en forma de una anagrama), el nombre de la persona que hizo esta decisión que creemos injusta.

Correcciones: El dìa del mes 13 debe tener exponentes 878 y 876. “F” debe ser con exponentes 1144 y 1140.

 

Resolución judicial página 5

Para evitar fórmulas complicadas, el método de presentar la fecha es diferente. Usamos sistemas diferentes de presentar las fechas y los meses escritos con nombres. De hecho, serán más fáciles de entender para el grupo de lectores que entiendan tales cosas, pero tanto por el espacio necesario para las fórmulas usadas antes, y el tiempo necesario para que encuentra los números deseados, por el momento he decido de simplificar.

Es notable, y para mi cuestionable, la ironía que se usaba en preparar el texto: ‘la fiscalía ha decidido de decretar algo así como el “secreto de sumario” …’

Correcciones: La segunda ocurrencia de la fecha 11/20/30 debe ser 15/20/30. En “G”, el exponente 706 debe ser 707.

Resolución judicial página 6

Puedo decir que el Sr. Königsthal estaba presente hasta el día de la toma violenta, por lo tanto, defender a los intereses de los “ocupas”, diciendo que Königsthal dejó de acudir al lugar de marras por las razones dadas es falso. Dejó de venir porque la fuerza pública, si lo analizamos por las más de 5 horas que estaban presente, dijeron a su tía que se calle, y permitieron que la gente que entraban el edificio quedasen adentro.

Quizás muestro algo de ignorancia ya, pero ¿por qué algo que podría ser útil a la fiscalía no debe ser a su alcance? ¿O entiendo algo de forma incorrecta?  Tambièn me parece que el o la juez no tiene muchas ganas en seguir con las entrevistas “útiles”, pero aparentemente engorrosas.

(Valores “A” y “E” deben ser según las correcciones indicadas.)

Resolución judicial página 7

El Sr. “Königsthal” interpreta que se están haciendo complicaciones intencionales par la fiscalía.  De cualquier modo, el lenguaje usado aquí me hace pensar de un profesor sádico que disfruta de retar a los alumnos.  Para aquellos más acostumbrados al sistema penal tipo norteamericano, es importante destacar que la relación entre un juez y un fiscal no es de la misma forma que en los Estado Unidos.  No obstante, no cambia mi forma de pensar sobre el estilo casi punitivo con sus palabras que tenga la persona de jerarquía mayor.  (El exponente 399 debe ser 396.  Es día y mes. Valores de “I”: 1700, 1696. “K” es “J” + 8.)


Resolución judicial página 8

Es la última página de un primero grupo de imágenes. Tiene la firma de la persona que tomó la decisión de no hacer nada.  Parece inverosímil que un juez tenga que explicar artilugios delictivos a un fiscal.

La linea roja en el medio de de letra “L” implica que la fecha estaba escrita en la forma dd/mm.

 

Decisión judicial pagina 9

Ésta es la primera de un nuevo juego de imágenes, en que se tratan de un segundo serie de hojas.  El prosecretario del juzgado ya no es lo mismo, algunos números en la parte superior de la página, donde se había dado toda la información como en la primera imagen del grupo anterior, quedan distintos, pero los números esenciales quedan iguales. No se nota nada que no ha sido expresado en el documento anterior, que hasta este punto, simplificó el trabajo de redactar el nuevo documento en el juzgado.  (El valor de “F” debe corresponder a lo corregido.)

 

Decision judicial pàgina 10

Esta página necesitaba varios días para camuflar las fechas y otros números demasiado indicativos. Hay que recalcar que cualquier nombre que se ve aquí que corresponde a uno que sea real, es pura coincidencia.  Una vez me pasó también que me encuentro con una página que parece tener mi nombre, mi número de identificación, y algún otro dato, pero no existió una correspondencia de estos datos de tal modo que que pude jurar que verdaderamente se trataba de mi en una u otra forma.

Algunos de los nombres ya hechos ficticios vamos a encontrar en las imágenes que todavía faltan.

Correcciones: Para Hochfels, use 16 x (e^3031-e^2027 x 10^3 + e^210 – e^207). Para #2, 8 x {[(e^2276 – e^2272) x 1000] + (e^816 – e^813)}, con prefijo dibujado. Para Hrodricson, mismo prefijo,  6 x {[(e^919 – e^915 + 5) x 10^2] + (e^395 – e^393)}; #4, prefijo US… + (e^1335-e^1330) x 50 + 1. Para Bergen, OK. Huespedes: 1743 to 1744. No tome literalmente lo que sigue. Para # 13, los valores determinados son (e^1371 – e^1666) x 1000 + (e^2347 – e^2344).  Para #14, en lugar de 911, 611. Para 16, [(e^1887-e^1881) + 500,00 – 5] + pos(1887). La fecha con 0.93 no pudo ser entendido. Cambie a ((e^90 – e^87)+0.086)x58 (con rondeo). El texto original tiene el año en la forma YYYY. La siguiente fecha toma 7 dígitos, después se redondeo. MM/MM por supuesto es MM/YY. En la cantidad siguiente, no se ve claramente que el formato es ##.###/#8. 

Decisión judicial página 11

Esta página contiene materia interesante. Nuestra selección de varios alfabetos se justifica en lo extraño de algunos nombres y apellidos.  Por algún motivo, parece que la justicia quiere destruir un matrimonio, después lo comentamos.

Por otra parte, para mí, fue un ejercicio interesante en descubrir el significado de muchos nombres.

Corrección: Para la última fecha, hay que agregar 4 al año.

 

Decisión judicial página 12

Falta comentar en detalle, pero vale la pena destacar que esta página contiene muchos errores con los nombres de varios personas.  A esto, hay que agregar que es inconsistente la manera de fijar las fechas.  Las dos personas consideradas como ocupantes legales fácilmente podrían ser expulsadas, en un caso, por no corresponder el apellido con el real, y la otra persona, por considerar que el marido vive allí ilegalmente.

Correcciones: La primera fecha ya fue encontrado. Corrija si necesario.

 

Decisión judicial página 13

Otra vez, se ve que ni se sabe exactamente como se llama una de las personas. (A explicar en detalle.)

 

Corrección: Para la última fecha, hay que agregar 4 al año.

 

 


Decision judicial pàgina 14

En la página a la izquierda, hay una fecha que no corresponde con la realidad.  Si bien el lector no se da cuenta, si alguien relativo al caso me preguntará, podría explicarlo.

 

Correcciones: Primera fecha, formato ##.#.##. (En el segundo caso, el # de agregar hay que adivinar cual es.

 

Decisión judicial página 15

Para encubrir los nombres reales, aquí usamos para la juez un anagrama que hará que ella será miembro de una familia alemana que se junto con familias españoles.  Los vicesecretarios también fueron dados nombres y apellidos alemanes, pero en el primero de los dos casos, fue necesario usar el yídish. El único dato importante de esta página es que duró exactamente 7 meses (según el documento original) para decidir absolutamente nada concreto.  No fue el trabajo del denunciante de recopilar los datos, eso fue el trabajo de la policía en el momento de hacer el censo de los ocupantes.  Es ridículo pensar que la gente que estén ilegalmente en en edificio van a ser tan amable y proporcionar sus datos libremente a la persona que la quiere desahuciar.

 

Notas

Una versión de este artículo, con pequeñas diferencias, fue publicado en este sitio, el 26 de diciembre en inglés. Contiene referencias a los casos de las ciudad de Toronto y a aquellas en Alemania donde la policía tienen medio, en la sección de notas.  Se llama, “Usurpation of Property and Justification of this Crime: Real Cases in Big Cities”.

 

24 de diciembre, 2018. 6 de diciembre 2019.

 

© 2018, Paul Karl Moeller

 

 

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